Cataratas del río Iguazú

Cataratas del río Iguazú .- Argentina y Brasil
4, 5, 6 y 7 de diciembre de 2013

El eco de una guerra no apaga la belleza exuberante de la selva que acoge la magia mayor del agua convertida en cataratas en el entorno de Iguazú. La guerra –injusta como cualquier guerra- enfrentó a países hermanos como Brasil, Argentina y Uruguay contra Paraguay. Este último perdió estos territorios a favor de Brasil y Argentina; pero peor fue el retroceso económico sufrido. Paraguay era un país moderno, con una industria, comunicaciones y nivel de vida envidiable, punteros en América y el mundo. Los países mencionados y, detrás de ellos, la ambición e intereses de los ingleses, frustraron el futuro de Paraguay condenándolo a la miseria. Absolutamente injusto. Absolutamente lamentable. Esta es una de las realidades humanas asomadas a la belleza natural de los paisajes de Iguazú.

Nada más aterrizar en el manchón abierto en la selva e iniciar viaje a través de una carretera estrechada por la espesa vegetación y el arbolado de verdes intensos, te alcanza el calor húmedo tropical, la vista del color rojizo de los suelos y la luz vibrante de un aire poblado por el canto de las aves.

La población de Iguazú no es lo más reseñable en este entorno. Edificios de madera y chapa, piedra en ocasiones, y coloristas fachadas que se extienden hasta asomarse desde lo alto al río Iguazú. Lo que conforma el alma de Iguazú es el alma de la Naturaleza. Así que, lo mejor, es entregarse a este desorden magnífico de sensaciones en el centro de las cuales el agua es protagonista de fuerza y de vida. Sigue leyendo

Patagonia. Península de Valdés y Ushuaia, o el viaje de las ballenas al fin del mundo (Argentina)

Patagonia. Península de Valdés y Ushuaia, o el viaje de las ballenas al fin del mundo (23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30 de noviembre de 2013)

Aunque las ballenas paren sus crías entre las aguas de la bahía de Puerto Pirámides, en la Península de Valdés, y emigran hacia Brasil o hacia aguas de la Patagonia más meridional, en las tierras de Ushuaia o del fin del mundo, vamos nosotros a seguir el recorrido inverso. Volamos a Ushuaia desde El Calafate en la mañana del 23 de noviembre, para llegar hacia la una y media de la tarde con una temperatura agradable de unos 16 grados. A las tres de la tarde, sin embargo, comenzó a llover de manera persistente para no dejar de hacerlo ya en toda la noche.

El clima, aquí, es así. En un solo día puedes pasar por las cuatro estaciones del año. Hay que admitirlo y tratar de disfrutar lo que cada estado del tiempo te ofrece; por lo tanto, nos embarcamos esa misma tarde para hacer una navegación larga a lo largo del canal de Beagle. Para nuestra sorpresa somos instalados en la zona de invitados, en el primer piso sobre la cubierta desde donde el capitán de la embarcación pilota la nave. Cormoranes, leones marinos y focas, irán haciendo su aparición entre la lluvia y el viento a lo largo de un recorrido de unas cinco horas durante las cuales intentamos disfrutar haciendo algunas fotos o contemplando el paisaje de agua y costas argentinas y chilenas a un lado y otro del canal. En medio de la travesía aparecerá un faro bautizado como del fin del mundo, aunque no lo sea; pero sí es el último del lado argentino en estas aguas. Sigue leyendo

La Patagonia del hielo y el fuego. El Calafate y El Chaltén (Argentina)

La Patagonia del hielo y el fuego. El Calafate y El Chaltén (17, 18, 19, 20, 21, 22 de noviembre de 2013)

El avión cubre la larga distancia entre Bariloche y El Calafate, una población de unos veinte mil habitantes que puede ofrecer hasta siete mil plazas de alojamiento. Centro comercial, de servicios y venta de viajes; una ciudad que vive exclusivamente del turismo, con casino –según parece- propiedad, junto con otros inmuebles y terrenos, de la familia del fallecido marido de la presidente de la nación, Cristina. La promoción turística de la zona goza del apoyo gubernamental y durante nuestros días de estancia se jugó un partido de exhibición de tenis entre los números uno y dos mundiales, Rafael Nadal y Djokovich, sobre una pista montada en un barco frente al glaciar Perito Moreno.

El glaciar del Perito Moreno es un espectáculo de la Naturaleza de inusitada belleza. Salimos de El Calafate con un día medio nublado. En el relativamente corto trayecto hasta el glaciar se produce un cambio drástico del paisaje, pasando de una vegetación esteparia dominada por el calafate, arbusto de múltiples aplicaciones, incluida la alimentaria, al bosque patagónico frondoso, húmedo y abundante de notros con su característico color rojo de sus frutos. Todo el recorrido bordeando el gigantesco Lago Argentino deja ver, flotando a la deriva sobre sus aguas, enormes bloques de hielo desprendidos del glaciar. En sus orillas, moldeadas por los hielos, habitan los huanacos y se crían ovejas, vacas y caballos. Sigue leyendo

Argentina: Bariloche y El Bolsón

Bariloche y El Bolsón (14, 15, 16 de noviembre de 2013)

El viaje desde Villa La Angostura hacia Bariloche arranca con lluvia y poco a poco va cambiando, sucediéndose los claros y las nubes, la bruma y el camino despejado. Los contrastes de paisajes resultan abrumadores en el contraste de la espesura de los bosques a los espacios más abiertos y de montañas sin arbolado en las que domina el monte bajo. Puede avistarse ganado vacuno y caballar. Los ríos son caudalosos; uno de ellos alimenta un mar interior en forma de presa hidráulica. Tomando el desvío hacia El Bolsón y Bariloche se cruza a través de un puente este inmenso lago artificial en el país de los inmensos lagos naturales. El paisaje continúa acompañado por la extensión de los distintos ramales del embalse. Poco a poco las cumbres se oscurecen con sus nieves en lo más alto hasta llegar a un valle y encrucijada de ensueño que recibe el sobrenombre de Valle Encantado. Las aguas remansadas dejan reflejar las montañas erosionadas de formas caprichosas. El verdor inunda las riberas y los árboles se arremolinan hasta entrar en las aguas.

Al acercarse a Bariloche aparece de nuevo el mítico lago Nahuel Huapi. En la carretera nos cruzamos con una carrera de coches deportivos de época. Llueve y deja de llover, asoma el sol y vuelve esconderse jugando con el día. La carretera despide vapor y forma una neblina que a veces se convierte en niebla densa; desparece tal y como aparece y todo el trayecto, una vez dejado el desvío y entrada a Bariloche, se encajona entre árboles, retama cerrada de flores de intenso amarillo sin perder de vista el agua del lago a nuestra derecha. Sigue leyendo

Puerto Varas (Chile), La Angostura y otros destinos (Argentina)

Puerto Varas(Chile), La Angostura, S.Martín de los Andes y otros destinos (Argentina) (6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13 de noviembre de 2013)

PuertoVaras nos niega el encanto total de su entorno. El volcán Osorno se mantiene oculto, como enojado, detrás de las nubes y los chubascos ocasionales que se abaten sobre el pueblo y el lago Llanquihué. Puerto Varas, como pueblo, no tiene atractivo más allá de su hermosa iglesia católica de  madera, de estilo alemán. La influencia alemana se hace notar en cada rincón. También llama la atención la amplia oferta de servicios de tratamiento para los trastornos del lenguaje. Según me informaron, los hijos de la amplia población de alemanes que intentan una educación bilingüe sufren problemas de dislalia. También parece existir una tendencia muy marcada a padecer trastornos depresivos por parte de un alto porcentaje de la población. Circunstancias, en fin, que pueden animar a más de un psicólogo a buscarse la vida en Puerto Varas.

El recorrido hasta La Angostura, en Argentina, se ve acompañado por el tiempo inestable. El paso de frontera se lleva a cabo de manera razonable y el viaje continúa a través de unos paisajes que no dejan de asombrar a pesar de la lluvia y la niebla, adivinándose los contornos de las cumbres andinas y acertando a otearse los lagos al lado de los que se va pasando. Aunque Los Andes no alcanzan grandes alturas por estas latitudes, la nieve sigue presente y llama poderosamente la atención la ceniza dejada en los suelos de bosques y laderas por la última erupción del Puyehué en 2010. La llegada a La Angostura invita al descanso y a hacer nuevos planes en un entorno en el que la frondosidad del paisaje y los verdes lo dominan todo. Sigue leyendo

De Chile a Mendoza en Argentina bajo la mirada del Aconcagua

El paso de Los Andes a Mendoza (Argentina) bajo la mirada del Aconcagua (24, 25 y 26 de octubre de 2013)

La salida hacia Mendoza, en Argentina, arranca desde Santiago de Chile buscando el Paso de Los Libertadores. Río Aconcagua, aguas arriba, el recorrido se va plegando a la cordillera andina y las nieves de sus cumbres. Las montañas parecen asaltar el camino con sus rocas oscuras y las aguas dejándose descolgar por las laderas en pequeñas cascadas. Toda el intenso verde de la vegetación y la frondosidad de los bosques y arboledas van cediendo ante el empuje de las alturas. Curva a curva y rampa a rampa, la carretera se iza a lo más alto de la cordillera hasta cambiar de vertiente. El Aconcagua, entonces, se intuye a nuestra izquierda detrás de las nubes que lo envuelven y el frío se hace más intenso, pese a la primavera, cuando intentamos pasar la frontera.

Al otro lado de los Andes, todo continúa siendo altura que parece insalvable, pero el colorido cambia y la aridez, sequedad, los colores y las formaciones erosionadas del lado argentino contrastan fuertemente con las alturas recortadas, oscuras, nevadas y verdes del lado chileno con sus viñedos en la parte baja de intenso verde claro.

No son comparables las dos bellezas únicas de los Andes. Ambas seducen y atraen. Lo que resulta un sinsentido es la frontera. Un celo enfermizo y lamentable en el control de aduanas hace que pasar pueda llevarte más de tres horas de trámites y esperas. Las condiciones son tercermundistas y algunos funcionarios exhiben una prepotencia injustificable. Algún policía jovencito siente tentaciones fascistoides y el trato raya lo vejatorio. Sin perder la falsa sonrisa y la amabilidad forzada, te llevan de un lado a otro en fila india, dan explicaciones en tono intimidatorio sobre las condiciones para pasar, tiran de actitudes paternalistas y siempre dejan claro que los que mandan allí son ellos y que a ti te toca obedecer. Inexplicable. Sigue leyendo

De La Quiaca (Argentina) a Tupiza y el salar de Uyuni en Bolivia

Por La Quiaca (Argentina) a Tupiza y el salar de Uyuni en el tren wara-wara (Bolivia) (14, 15, 16 y 17 de octubre de 2013)

El viaje a La Quiaca inicia su ascenso para pasar de los 2900 metros de altitud de Humahuaca a los 3400 metros  después de haber sobrepasado los 3800 metros de altitud durante alguno de los tramos del recorrido. La carretera se hunde entre las montañas durante unos pocos kilómetros siguiendo el curso del río; el resto transcurre por la altiplanicie en la que las vicuñas pastan la escasa, rala y seca vegetación. De todos modos, en diferentes ocasiones aparecen a nuestra derecha formaciones espectaculares de diferente colorido y una belleza semejante a la de la famosa Colina de los Siete Colores de Purmamarca o la del   paisaje que se ofrece a la vista desde el Hornocal, en Humahuaca, y sus impresionantes 4300 metros de altitud.

Aunque vamos haciendo una subida escalonada y nos estamos adaptando relativamente bien, la altura empieza a hacerse notar y el recurso a masticar hojas de coca nos ayuda, o eso creemos, a superar los trastornos de estas altitudes.

La Quiaca es un pueblo de frontera cuyo destino está unido al de Villazón en la parte boliviana y al funcionamiento del tren que ahora se encuentra suspendido desde hace un año por obras de reparación y reconstrucción de parte de la línea y un puente. Así que, de momento, el tren llega hasta Tupiza , a más de cien kilómetros al interior de Bolivia.

El paso de frontera te retrotrae a la situación en España hace más de cuarenta y cinco años en los pasos con Francia, Portugal o Marruecos. La acumulación de gente es enorme desde primera hora de la mañana. A pesar de los acuerdos entre argentinos y bolivianos para agilizar el paso las cosas se complican, sobre todo en los casos de de familias con hijos menores. El trámite de pasaportes para extranjeros es bastante caótico, yendo de las manos de un funcionario a otro hasta que te los devuelven sellados para la firma del registro y la carta migratoria. Sigue leyendo

De Salta a Jujuy: Tilcara y Humahuaca. Trópico de Capricornio

De  Salta a Jujuy: Tilcara y Humahuaca. Trópico de Capricornio (Argentina,10,11 y 12 de octubre de 2013)

La llegada a Salta viene precedida por la extensa meseta, accidentada y verde. El ascenso discurre siguiendo el curso del río de Las Conchas dibujando sinuosidades bajo cumbres impresionantes. Todo cobra vida en el altiplano a medida que nos acercamos a la ciudad; nos asaltan los olivares, los cultivos de caña y las plantaciones e industrias del tabaco. El viaje se hace ameno en medio de campos verdes y el fondo arbolado en largos tramos a un lado y otro de la carretera.

Salta nos recibe con generoso calor, mucho más veraniego que primaveral. Toda la vida de la ciudad bulle en torno a su plaza mayor, en la que se encuentra su iglesia catedral y el Cabildo. Unas cuantas calles peatonales que salen de la plaza acogen tiendas, restaurantes y los museos de mayor interés. El edificio del Cabildo, con sus dos patios interiores y su balconada de la primera planta sobre la plaza, contiene la historia de la ciudad desde su fundación hasta hoy día, dividida en épocas: de la fundación, periodo colonial, la independencia y la actualidad. Carruajes, armas, vestidos, objetos de culto, mapas, mobiliario y un sinfín de materiales se ofrecen, bien ordenados, al visitante. Otro museo cercano emplazado en una gran casa colonial ( ) llama nuestra atención; es de arte moderno y recorrerlo sirve tanto para admirar los cuadros y esculturas expuestos, como para disfrutar de lo que fue una de las casas coloniales mejor conservadas. Sigue leyendo

De Tafí del Valle a Cafayate por los valles calchaquíes. Punto y aparte

De Tafí del Valle a Cafayate por los valles calchaquíes. Punto y aparte (Argentina) (5, 6 y 7 de octubre de 2013)

Salida temprana de Tafí del Valle (2.000 metros sobre el nivel del mar). El valle, encajonado entre las sierras del Aconquija, se puede imaginar verde en su amplia extensión, pero está seco, teñido de un amarillento que rompen, a trozos, los árboles agrupados en torno a las fincas. Tafí no cuenta con centro histórico, ni pequeño, ni grande. Creció en fincas que fueron poblándose cuando los terratenientes del lugar vendieron gran parte o todas sus posesiones. La población dispersa se hace excepción en la carretera que atraviesa la población, desde la terminal de autobuses hasta el puente sobre un río de cauce muy amplio y pedregoso por el que corre un pequeño caudal de agua. Al fondo, el lago formado por la represa o Dique La Angostura, a unos diez o doce kilómetros, le da al paisaje árido un toque de delicado color azul que se tiñe de cielo. Imponentes las alturas que rodean el valle en su soledad, su elevación y su desesperante aridez.

La carretera hacia Amaicha asciende trabajosamente. Todo el paisaje es pradera poblada de matas de hierbas amarillentas hasta el pie de la montaña. Cuanto más asciende el autobús, más altas se hacen las cumbres. Parece una lucha imposible en medio de unos parajes permanentemente amarillos. Sigue leyendo

Tucumán, la lucha por la dignidad (Argentina)

Tucumán, la lucha por la dignidad (3 y 4 de octubre de 2013)

Al norte de la ciudad de San Miguel de Tucumán se extiende, en medio de la dura sequedad, la planicie verde, prometedora y abundante de cultivos. Crece la caña de azúcar por doquier. Las extensiones cultivadas de limoneros se pierden en el horizonte hasta la sierra. Se siembran patatas, se cultivan arándanos y las frutillas o fresas se producen en cantidades casi increíbles. A la salida de la ciudad se ubican las industrias cerveceras y de bebidas gaseosas. Hay riqueza. El paisaje es bello y amable. Cerca, una estancia jesuítica precariamente mantenida inspira respeto en la nobleza de los muros del claustro que se mantienen en pie en torno al viejo aljibe y en el aire de su iglesia. Luego se iniciará el ascenso a las cumbres en curvas y contracurvas por las montañas boscosas, de intensa vegetación. Una ascensión jalonada de especies autóctonas y bellos y sugerentes colores apuntando a la primavera.

Pero atrás queda la ciudad de Tucumán, y muy próximo a su corazón comercial, su centro de catedral, iglesias, estancias y museos, se extiende la otra realidad de la ciudad, de la provincia y de gran parte de esta inmensa Argentina. Es la pobreza. Es el hambre. Y es la lucha heroica y sin cuartel de los protagonistas involuntarios de su suerte la que se convierte en grito de denuncia y de esperanza.

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