Cataratas del río Iguazú

Cataratas del río Iguazú .- Argentina y Brasil
4, 5, 6 y 7 de diciembre de 2013

El eco de una guerra no apaga la belleza exuberante de la selva que acoge la magia mayor del agua convertida en cataratas en el entorno de Iguazú. La guerra –injusta como cualquier guerra- enfrentó a países hermanos como Brasil, Argentina y Uruguay contra Paraguay. Este último perdió estos territorios a favor de Brasil y Argentina; pero peor fue el retroceso económico sufrido. Paraguay era un país moderno, con una industria, comunicaciones y nivel de vida envidiable, punteros en América y el mundo. Los países mencionados y, detrás de ellos, la ambición e intereses de los ingleses, frustraron el futuro de Paraguay condenándolo a la miseria. Absolutamente injusto. Absolutamente lamentable. Esta es una de las realidades humanas asomadas a la belleza natural de los paisajes de Iguazú.

Nada más aterrizar en el manchón abierto en la selva e iniciar viaje a través de una carretera estrechada por la espesa vegetación y el arbolado de verdes intensos, te alcanza el calor húmedo tropical, la vista del color rojizo de los suelos y la luz vibrante de un aire poblado por el canto de las aves.

La población de Iguazú no es lo más reseñable en este entorno. Edificios de madera y chapa, piedra en ocasiones, y coloristas fachadas que se extienden hasta asomarse desde lo alto al río Iguazú. Lo que conforma el alma de Iguazú es el alma de la Naturaleza. Así que, lo mejor, es entregarse a este desorden magnífico de sensaciones en el centro de las cuales el agua es protagonista de fuerza y de vida. Sigue leyendo