Puerto Varas (Chile), La Angostura y otros destinos (Argentina)

Puerto Varas(Chile), La Angostura, S.Martín de los Andes y otros destinos (Argentina) (6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13 de noviembre de 2013)

PuertoVaras nos niega el encanto total de su entorno. El volcán Osorno se mantiene oculto, como enojado, detrás de las nubes y los chubascos ocasionales que se abaten sobre el pueblo y el lago Llanquihué. Puerto Varas, como pueblo, no tiene atractivo más allá de su hermosa iglesia católica de  madera, de estilo alemán. La influencia alemana se hace notar en cada rincón. También llama la atención la amplia oferta de servicios de tratamiento para los trastornos del lenguaje. Según me informaron, los hijos de la amplia población de alemanes que intentan una educación bilingüe sufren problemas de dislalia. También parece existir una tendencia muy marcada a padecer trastornos depresivos por parte de un alto porcentaje de la población. Circunstancias, en fin, que pueden animar a más de un psicólogo a buscarse la vida en Puerto Varas.

El recorrido hasta La Angostura, en Argentina, se ve acompañado por el tiempo inestable. El paso de frontera se lleva a cabo de manera razonable y el viaje continúa a través de unos paisajes que no dejan de asombrar a pesar de la lluvia y la niebla, adivinándose los contornos de las cumbres andinas y acertando a otearse los lagos al lado de los que se va pasando. Aunque Los Andes no alcanzan grandes alturas por estas latitudes, la nieve sigue presente y llama poderosamente la atención la ceniza dejada en los suelos de bosques y laderas por la última erupción del Puyehué en 2010. La llegada a La Angostura invita al descanso y a hacer nuevos planes en un entorno en el que la frondosidad del paisaje y los verdes lo dominan todo. Sigue leyendo

De Pucón y el volcán Villarrica a Chiloé

De Pucón y el volcán Villarrica a Chiloé (Chile: 29, 30, 31 de octubre y 1, 2, 3, 4, 5 de noviembre de 2013)

Describir los entornos de Pucón, con el volcán Villarrica dominando con sus nieves toda la geografía, sería como describir mares de agua dulce y verdes de todos los tonos imaginables, forestas, riberas y bosques de árboles gigantescos. Todo el paso por Pucón y sus alrededores hasta Chiloé, la isla (y sus cientos de islas) que está más al sur, es campiña ribeteada de retamas altas de flores de un color amarillo gualda que aturde los sentidos. Sirva, pues, la somera enumeración de los lugares y sus nombres como reseña de los extensos territorios de todo un país de tradición mapuche cuya definición de paraíso es solamente una referencia para hacerse una idea de lo que hablamos. Los terremotos y la actividad volcánica, como es el caso del Villarrica, forman parte también del modo de vida de las gentes que pueblan estas geografías chilenas.

Cerca de Pucón nos encontramos con el Parque Nacional Huerquehue. La subida a los lagos es una caminata de más de dos horas que se alarga porque a cada paso te ves obligado a detenerte, admirar e intentar dejar memoria fotográfica de lo que alcanzas a ver. La subida es bastante tranquila hasta la desviación a la primera cascada. Después de alcanzar la segunda y hasta el lago Verde la cosa se pone un poco más seria y la ascensión se hace más lenta por entre el interminable bosque de la montaña. Las vistas hacia el valle, los lagos del fondo y el volcán Villarrica, siempre nevado, son cada vez más hermosas. En lo alto, además del lago Verde, se visitan otros como el Chico y el Tinquilao. A cualquier pintor le resultaría imposible recoger en su paleta tantos colores y tonos verdes como los que esta excursión ofrece. Sigue leyendo

Santiago de Chile, la memoria liberada

Santiago de Chile, la memoria liberada (27, 28 de octubre de 2013)

Santiago de Chile es una bella ciudad. Su centro comercial, turístico y cultural, no es muy amplio y se puede recorrer paseando tranquilamente. La plaza central, la más espaciosa de la capital, es el mejor punto de referencia alrededor del cual organizar la visita.

Paseo de la Alameda y Palacio de la Moneda. Lugares emblemáticos de Santiago unidos a la memoria del presidente Salvador Allende. Inevitable rememorar con sentida emoción el triste episodio del golpe de Estado de 1973 que acabó con la democracia chilena y con las esperanzas de países como España, todavía inmersos en la dictadura, que veían en Chile el ejemplo a seguir para conseguir una revolución socialista democrática y pacífica. Las imágenes del bombardeo de La Moneda, seguidas de las palabras de Allende y la muerte del mismo, todavía vibran en el aire de aquel Santiago que cantara Pablo Milanés soñándolo de nuevo liberado. Sigue leyendo

De Chile a Mendoza en Argentina bajo la mirada del Aconcagua

El paso de Los Andes a Mendoza (Argentina) bajo la mirada del Aconcagua (24, 25 y 26 de octubre de 2013)

La salida hacia Mendoza, en Argentina, arranca desde Santiago de Chile buscando el Paso de Los Libertadores. Río Aconcagua, aguas arriba, el recorrido se va plegando a la cordillera andina y las nieves de sus cumbres. Las montañas parecen asaltar el camino con sus rocas oscuras y las aguas dejándose descolgar por las laderas en pequeñas cascadas. Toda el intenso verde de la vegetación y la frondosidad de los bosques y arboledas van cediendo ante el empuje de las alturas. Curva a curva y rampa a rampa, la carretera se iza a lo más alto de la cordillera hasta cambiar de vertiente. El Aconcagua, entonces, se intuye a nuestra izquierda detrás de las nubes que lo envuelven y el frío se hace más intenso, pese a la primavera, cuando intentamos pasar la frontera.

Al otro lado de los Andes, todo continúa siendo altura que parece insalvable, pero el colorido cambia y la aridez, sequedad, los colores y las formaciones erosionadas del lado argentino contrastan fuertemente con las alturas recortadas, oscuras, nevadas y verdes del lado chileno con sus viñedos en la parte baja de intenso verde claro.

No son comparables las dos bellezas únicas de los Andes. Ambas seducen y atraen. Lo que resulta un sinsentido es la frontera. Un celo enfermizo y lamentable en el control de aduanas hace que pasar pueda llevarte más de tres horas de trámites y esperas. Las condiciones son tercermundistas y algunos funcionarios exhiben una prepotencia injustificable. Algún policía jovencito siente tentaciones fascistoides y el trato raya lo vejatorio. Sin perder la falsa sonrisa y la amabilidad forzada, te llevan de un lado a otro en fila india, dan explicaciones en tono intimidatorio sobre las condiciones para pasar, tiran de actitudes paternalistas y siempre dejan claro que los que mandan allí son ellos y que a ti te toca obedecer. Inexplicable. Sigue leyendo

Chile: Valparaíso y Viña del Mar

Valparaíso y Viña del Mar. El eco incesante de Pablo Neruda (20, 21, 22 y 23 de octubre de 2013)

En el pequeño aeropuerto de Calama, en el norte de Chile y los confines de Atacama, muchos mineros del cobre y otros minerales aguardan para coger el avión hacia unos días de descanso en sus casas, algunos casi al sur del país. Vladimir, uno de los mineros que viajaba con cinco días de permiso, nos informa de las condiciones laborales de las minas y nos regala su opinión sobre cuestiones generales de la política de Chile. Su cordialidad y preocupación por nosotros resulta exquisita; nos habla de su mujer y sus hijos con indisimulado orgullo y no nos dejará de la mano al llegar a Santiago hasta vernos subir en el autobús que nos conducirá a Valparaíso. Su amabilidad le lleva a ofrecernos su casa para una posible visita y se despide con emoción y afabilidad.

El vuelo, siguiendo la cordillera de los Andes, permite el asombro sin pausa a lo largo de los kilómetros y kilómetros de distancia. El desierto se continúa a sí mismo entre las cordilleras subandinas, y los Andes, nevados, trazan una línea permanente en el horizonte.

De Santiago de Chile a Valparaíso el paisaje se llena de verde y frondosidad; se respira la humedad en el viento fresco que corre. El contraste con Atacama parece sorprendente. El agua corre caudalosa por los ríos y los árboles y los cultivos lo inundan todo ante la vista. Sigue leyendo

El desierto de Atacama (Chile)

Desierto de Atacama. San Pedro de Atacama y  Pucará de Quitor (Chile)(18, 19 de octubre de 2013)

Día de calor en San Pedro de Atacama, característico del desierto, con frío al atardecer. La mañana resulta esplendorosa. El pueblo de adobe y casas de planta baja va cobrando vida a lo largo de la calle Caracoles, su vía principal en la que se concentra la mayor oferta turística del pueblo con hostales, restaurantes, farmacias, ferreterías y bancos. A la plaza cuadrada, amplia y bien arbolada la rodean edificios con techumbre de paja, otros de estilo colonial, alguno porticado en parte y la hermosa y restaurada iglesia parroquial, también techada con paja, interior de una sola nave con la techumbre formada por un buen entramado de vigas de madera.

San Pedro de Atacama está ubicado al extremo de uno de los oasis del desierto de Atacama, extensos manchones verdes por debajo de los cuales corre el agua que llega de las cumbres andinas y que contienen cierto grado de salinidad. El pueblo, orientado hacia el turismo, abunda de restaurantes con buen gusto e interiores con encanto; en cualquiera de ellos se pueden disfrutar almuerzos o cenas en un ambiente agradable, aunque yo me quede con el restaurante La Estaka, con k, por la buena preparación de los platos tradicionales con toques de alta cocina y una presentación cuidada y estudiada. Otro restaurante muy recomendable es el llamado Las Delicias de Carmen, fácil de localizar en una calle perpendicular a la de Caracoles y próximo a la plaza. Raciones abundantes y de calidad a un precio más que razonable. Interesantes platos a lo pobre, lomo, salmón, escalope o pollo acompañados de huevos fritos y patatas. Pero en San Pedro de Atacama hay para todos los gustos y me da la impresión de que pocos locales defraudan las expectativas culinarias de sus visitantes.

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