Paseo de febrero por Las Arenas (Vizcaya)

Paseo de febrero por Las Arenas (Vizcaya)
Las Arenas, febrero de 2022

el-gran-bilbao_fa203973_1254x836El sol tibio de febrero se deja sorprender, inocente, por algunas breves ráfagas de viento frío. El cielo luce azul. En la margen derecha de la ría se abre el paseo hacia el puente colgante, puente de Portugalete en las canciones, Puente de Vizcaya o Bizkaiko Zubia en su denominación oficial en euskera. Antes, una barcaza o bote de madera conocido como «el gasolino«, va y viene de una orilla a la otra con su ronquido traqueteante del motor trayendo y llevando a las gentes de domingo que buscan en un lado la animación del entorno de Portugalete en su parte antigua y pegada a la ría, con su plaza y kiosco de la música rodeado de plátanos recién podados, la fachada noble del Ayuntamiento y el remozado hotel; y en el otro lado, las gentes buscan el largo y amplio paseo que se abre en la desembocadura del río Nervión dibujando una extensa curva.

Las aguas reflejan un claro verdor y discurren blandamente apenas rizadas por los golpesgasolino-portugalete-getxo-bote-Portugalete-qué-ver-y-hacer de viento. Ría arriba media docena de canoas reman contra corriente; una trainera desciende pegada al muro del otro extremo. La gente, pasea; algunos, protegidos por las mascarillas que ya forman parte de atuendo diario en estos dos largos años de pandemia. La mayoría, sin embargo, ha decidido prescindir de ellas acogiéndose a las últimas disposiciones oficiales y ante la seguridad que ofrece la poca afluencia de paseantes a esta hora de la mañana. El sol de invierno pone una nota de tranquila alegría al ambiente. El muelle de Churruca se alarga y adentra en el mar señalando a la ría su ruta y separándola de la pequeña playa que flanquea, al otro extremo, el puerto deportivo. Sigue leyendo

San Sebastián-Donostia 2018/2022

IMG20220209114122SAN SEBASTIÁN
2018-2022

No se necesitan muchas excusas para visitar la ciudad de San Sebastián, también llamada Donostia en la conjunción de dos palabras latinas, Domine (Señor) y Ostium (Ostia = Puerto), que vienen a señalar al santo como Señor del Puerto. Ambos nombres son los oficiales para referirse a esta bella ciudad costera del País Vasco.

En las dos últimas y espaciadas visitas los motivos fueron la presentación del libro de una autora donostiarra, buena poeta y buena persona, María Jesús Beristain, y el de una entrevista conducida por Dory Lansorena en la radio local DK Donostia, en las dependencias de una Casa de Cultura, para hablar de lo que hago, en general, y en particular de mi último libro “Ruido de ángeles” (Ediciones Vitruvio, Madrid-2020). Como he dicho, dos buenas excusas para tomarse el día y aprovecharlo paseando la capital guipuzcoana.

P1140243En ambas ocasiones el tiempo y la climatología vinieron a acompañarnos en las dos estaciones diferentes de la visita, el otoño y el invierno. Día algo nublado otoñal, pero con cielos de grandes claros, y día despejado y soleado de invierno con un aire fresco que animaba a pasear. Y así fue. La inexcusable playa de la bahía de San Sebastián, el entorno del Ayuntamiento, la Plaza Mayor con ecos de tamborradas, el Puerto por el paseo hasta el Museo Marítimo y el Aquarium y, más allá, la escultura de Chillida, Construcción vacía, en el Paseo Nuevo. Al otro extremo de la bahía, el Peine de los vientosIMG20220209131806. Entre ambos lugares adornados por las esculturas, la magnífica playa y bahía de La Concha, con la isla de Santa Cristina en medio y los montes Igueldo y su castillo en un extremo y, en el otro, el Urgull. Todo un espectáculo natural de luz e intensos colores que las olas armonizan con su rumor desvaneciéndose entre las arenas doradas de la playa. Algunas mujeres de cierta edad caminaban decididas hacia las aguas, un nutrido número de personas pasean, otros juegan al balón y un artista inconformista deja con un rastrillo una serie de palabras y frases reivindicativas entre las que destacan liberté, egalité, fraternité, bajo la firma gigantesca con la palabra Cuore. En el paseo, un par de jóvenes ecologistas, cámara en mano, entrevistan a los transeúntes que se prestan a ello para preguntarles por lo que saben de la “huella hídrica” y hacer pedagogía medioambiental tocados con un sombrero. Los caballitos de época, una preciosa reliquia, pieza de museo y memoria de los sueños infantiles de los años cuarenta del pasado siglo, están parados, pero en la imaginación dan vueltas con todos sus vivos colores y reflejos de espejos. Sigue leyendo

Un día y medio: Arantzazu, Campas de Urbia y Oñati

25 y 26 de agosto de 2016

Rebasando Oñati, antes Oñate, la carretera se abre a la derecha hacia Aránzazu, hoy Arantzazu, el monasterio reconstruido y recreado en la concepción artística de Néxtor Barrenetxea, Jorge  Oteiza y Chillida. Lo más selecto de la representación vasca de la cultura del arte escultórico, pictórico y arquitectónico, acompañados por el pintor abstracto madrileño Lucio Muñoz, para crear una obra de arte contemporáneo adelantada a su tiempo y, como toda obra de arte de este calibre, sujeta a la polémica.


El concierto de Ara Malikian

La larga ascensión hasta Arantzazu no se justifica solamente con el objetivo de admirar la obra del Santuario y el espectacular entorno natural que lo acoge. En el espacio amplio de la iglesia y mágicamente sobrio en su monumentalidad se ofrecía un espectáculo de singular importancia también, muy acorde –en su versión musical- con el conjunto arquitectónico y sus desafíos. Se trataba, ni más ni menos, que de Ara Malikian a la cabeza del grupo de cuerda y percusión formado por Humberto Armas, Jorge Guillén del Castillo, David Barona, Tania Bernaez, Nantha Kumar y el percusionista Héctor “El Turco”. Sigue leyendo

Entre La Rioja y Guipúzcoa/Gipuzkoa

Entre La Rioja y Guipúzcoa: Arnedillo y Tolosa
30 y 31 de enero de 2016

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El tiempo benigno de fin de semana nos abre el recorrido hasta la localidad de Arnedo y el atrayente polígono comercial de sus alrededores, un buen número de naves industriales de distintas marcas deportivas que congregan a cientos de visitantes en busca de buenas prendas de montaña y deportes de invierno a buenos precios.

Una vez colmadas las ansias consumistas, cruzamos sin detenernos el pueblo de Arnedo y seguimos camino de Arnedillo. El río Cidacos dibuja un paisaje de singular atractivo en su discurrir en busca del Ebro, con sus tramos de cauce ancho y pedregoso, evocadores de aquellos que  en Argentina  dan forma al amplísimo río de Las Conchas, así como los cañones de paredes verticales y color rojizo perforadas de numerosas cuevas convertidas, según me pareció, en palomares, y la frondosa vegetación de los valles.

Arnedillo reúne un caserío variopinto bien agarrado a la ladera del monte que se deja caer hasta la orilla del río en el que encontramos un magnífico balneario, la posibilidad de tomar baños de barro, y unas termas públicas en las que, desafiando los ocho grados de temperatura exterior, se sumerge un buen número de bañistas. Son relativamente pequeñas, pero bien acondicionadas a la orilla del río en el que alguna que otra persona se sumerge para alternar los baños calientes con los fríos. Sigue leyendo