BINIBECA

P1220908Menorca 2022.- Binibeca

Hacia 1972 se termina de construir el poblado de Binibeca. El nombre está formado por el prefijo “bini”, de origen árabe, que significa “hijo de”, seguido del nombre del familiar. En principio parece ser que se intentó crear un lugar sosegado al lado del mar destinado a intelectuales, bohemios, artistas y escritores. Pero de la idea inicial parece que nada o muy poco ha quedado.

Estamos en un pueblo artificial, uno de los más visitados de Menorca, con el atractivo especial de su blancor y estrechas calles laberínticas entre las que encontramos también una pequeña plaza y la torre de una iglesia; el diseño irregular de las viviendas generalmente de cubiertas aterrazadas o con tejados pintados de blanco y con balconadas, puertas y ventanas de madera, le confieren una particular belleza al pueblo que se extiende bordeando un pequeño acantilado sobre el mar a través de un paseo que termina en un recogido embarcadero con encanto. Sigue leyendo

FORNELLS, MERCADAL Y CALA GALDANA 2022

Menorca 2022.- Fornells, Mercadal y Cala Galdana

FornellsSorprende el entorno natural de Fornells con su amplia y profunda bahía que se estrecha en su embocadura. Sorprenden también las defensas construidas en su entorno en diferentes épocas, lo que nos da una idea de la importancia estratégica del emplazamiento de Fornells. Defensas medievales con castillo y torres, como la atalaya de la Mola; del Renacimiento, como el castillo de San Antonio; de principios del XIX, como la imponente Torre de Defensa en piedra y arenisca de la etapa británica o los más recientes nidos de ametralladora de hormigón que corresponderán al periodo histórico del siglo XX.

Los primeros asentamientos de que se tiene noticia corresponden al siglo V d. C. según los restos de una iglesia paleocristiana en el puerto. El pueblo, blanco y ordenado en paralelo al puerto con un par de calles y alguna plazuela, acoge establecimientos turísticos, tiendas y restaurantes que animan los días veraniegos junto a la actividad pesquera y el movimiento del puerto. En los días de visita se estaban llevando obras de reforma en su entorno y el paseo marítimo, lo que –una vez finalizadas- le darán al lugar un ambiente nuevo y actual, seguramente más atractivo para el visitante y cómodo para sus habitantes. Sigue leyendo

Menorca 22.- Líthica, canteras de marés, Necrópolis de Cala Morell y playa de Algaiarens

LABERINTO3Menorca 2022.- Líthica, las canteras de marés

En el norte agreste menorquín, y próximo a Ciudadela, se ha desarrollado una oportuna iniciativa surgida en 1994 que no sólo ha preservado el espacio de unas antiguas canteras, sino que ha interpretado dicho espacio para darle sentido y dotarlo de una belleza poética estimable y un interés cultural indiscutible. Hablamos de Líthica, las canteras de Pedreres de S’Hostal.

El conjunto de las canteras abarca en el tiempo un amplio espacio en el que, primero de forma manual y después con medios mecánicos para la extracción, la actividad humana ha ido tallando un conjunto laberíntico admirable. El material extraído es una roca areniscaNARANJO llamada marés, usada para la construcción. Estamos hablando de hasta catorce canteras que reciben diferentes nombres, como la del Acebuche, de los Naranjos, de los Olivos, del Espino o la de las Proas, en la cual se ha creado un espacio abrigado y lleno de verdor y en el que el sonido del agua de una fuente de piedra situada en su parte central da los toques armónicos a lo que llaman Jardín Medieval por la impresión de recogimiento y reposo que suscita en el visitante. Al acompasado sonido del agua se suman los olores y fragancias de las diferentes plantas del jardín y los colores, luces y sombras, que lo adornan.

Todas las canteras acogen aspectos temáticos que muestran una gran riqueza de la biodiversidad a lo largo del circuito botánico. También, en su interior y en los rincones más sorprendentes, es preciso reseñar la función didáctica explicativa para comprender el P1220737relevante papel protagonista de la piedra en la cultura menorquina y las diferentes técnicas y trabajos desarrollados para hacer un uso provechoso de la misma. A pocos metros de la entrada podemos contemplar y ver de cerca varios muros de piedra levantados con las diferentes clases de roca de la isla; estas piedras aparecen talladas en algunos y son encajadas de manera adecuada para elevar el muro apoyando unas en otras para formar dos paredes separadas y ligeramente inclinadas hacia adentro, dejando un espacio entre ambas paredes que se rellena con piedra menuda. Los muros de pared seca, construido así sin ningún tipo de argamasa, se utilizan para marcar los límites de los campos, proteger al ganado y defenderse de los fuertes vientos. Toda la isla está recorrida por cientos de kilómetros de esta pared seca. Sigue leyendo

Menorca 2022: Parque Natural de La Albufera por el «camí de cavalls»

P1220673Parque Natural de La Albufera.- De El Grau al faro de Faváritx por el camí de cavalls.- Poblado de Trepucó y Talatí de Dalt

Si el día es luminoso en el Parque Natural de La Albufera, todo el paisaje deslumbrará con sus colores de primavera, los verdes de los prados y el arbolado, los azules de las aguas de la albufera y el mar. Y, en una pausa dentro de los días húmedos y fríos, el día se cubrió de un cielo azul apenas salpicado de nubes.

El Grau está situado en la costa nororiental de la isla. La llegada al pequeño pueblo costero nos trae a la memoria evocaciones de otras visitas en las que bullía lleno de gente veraniega. Ahora reposa con sosiego y solamente permanece abierto al público un restaurante y bar donde se reúnen los escasos visitantes llegados a esta puerta del Parque Natural.

P1220676Nos internamos en la Albufera. La visita es fácil y amena; unos pasos elevados de madera permiten cruzar los humedales por su orilla sin perjudicar el ecosistema y, desde un mirador algo más elevado, contemplar las aguas que se mueven encerradas en este espacio privilegiado. A la entrada pueden apreciarse los diques de piedra y las construcciones de antiguos molinos de agua que, aprovechando la crecida de las mareas, servían a la molienda dejando correr con fuerza el agua retenida cuando la marea bajaba. Sigue leyendo

Paseo de febrero por Las Arenas (Vizcaya)

Paseo de febrero por Las Arenas (Vizcaya)
Las Arenas, febrero de 2022

el-gran-bilbao_fa203973_1254x836El sol tibio de febrero se deja sorprender, inocente, por algunas breves ráfagas de viento frío. El cielo luce azul. En la margen derecha de la ría se abre el paseo hacia el puente colgante, puente de Portugalete en las canciones, Puente de Vizcaya o Bizkaiko Zubia en su denominación oficial en euskera. Antes, una barcaza o bote de madera conocido como «el gasolino«, va y viene de una orilla a la otra con su ronquido traqueteante del motor trayendo y llevando a las gentes de domingo que buscan en un lado la animación del entorno de Portugalete en su parte antigua y pegada a la ría, con su plaza y kiosco de la música rodeado de plátanos recién podados, la fachada noble del Ayuntamiento y el remozado hotel; y en el otro lado, las gentes buscan el largo y amplio paseo que se abre en la desembocadura del río Nervión dibujando una extensa curva.

Las aguas reflejan un claro verdor y discurren blandamente apenas rizadas por los golpesgasolino-portugalete-getxo-bote-Portugalete-qué-ver-y-hacer de viento. Ría arriba media docena de canoas reman contra corriente; una trainera desciende pegada al muro del otro extremo. La gente, pasea; algunos, protegidos por las mascarillas que ya forman parte de atuendo diario en estos dos largos años de pandemia. La mayoría, sin embargo, ha decidido prescindir de ellas acogiéndose a las últimas disposiciones oficiales y ante la seguridad que ofrece la poca afluencia de paseantes a esta hora de la mañana. El sol de invierno pone una nota de tranquila alegría al ambiente. El muelle de Churruca se alarga y adentra en el mar señalando a la ría su ruta y separándola de la pequeña playa que flanquea, al otro extremo, el puerto deportivo. Sigue leyendo

De Liendo a Laredo por los acantilados

VALLE DE LIENDO (Cantabria)
IMG_20220106_1107488246 de enero de 2022

El valle de Liendo es, además de bello, curioso. Resulta que las aguas que lo recorren en forma de distintos arroyos no acaban afluyendo a un río que, a su vez, alcance el mar, sino que desaparecen o desaguan en un sumidero o pónor llamado el Ojo de Rucueva en el barrio de Isequilla. El formidable valle de forma circular y rodeado de montañas de mediana altura es, en realidad, un poljé o depresión kárstica de grandes dimensiones donde se asientan hasta trece barrios de población dispersa sin que se llegue a formar un verdadero núcleo ni siquiera alrededor de la iglesia y el ayuntamiento situados en el de Hazas, que tiene, además, un pequeño parque y las escuelas.

IMG_20220106_143522709El valle puede pasearse dando un rodeo. A lo largo y ancho del mismo se sucederán tres tipos de edificaciones con fachadas de sillería, siempre rodeadas de espacioso terreno, en parte arbolado, y casi siempre rodeadas de buenos muros de piedra y, frente a ellas, una entrada de grandes proporciones, también construida en piedra,  rematada con un arco sobre el cual puede verse una cruz o una campana. La puerta de acceso suele ser de hierro forjado y gran tamaño en consonancia con el resto de la construcción. La primera clase de construcciones, carente de cierre perimetral de la vivienda principal, corresponde a las casas rústicas campesinas con sus cuadras y pajares; la segunda clase estará formada por casas solariegas blasonadas y, en tercer lugar, nos encontramos con las casonas de indianos en las que no es raro ver algunas palmeras en su terreno.

La economía del valle ha pasado de ser fundamentalmente agrícola y ganadera, a consolidarse como una economía de servicios donde las residencias veraniegas y el turismo rural, de montañeros, senderistas, o de visitantes puntuales en los meses de verano para acceder a la playa de San Julián, son hoy día el motor principal de la vida de Liendo. Sigue leyendo

Ohanes, Beires y Almócita en la Alpujarra almeriense

Ohanes, Beires y Almócita (Almería)
18 de septiembre de 2021

OHANES2La Alpujarra almeriense acoge entre sus montañas no pocos lugares sorprendentes. El árido paisaje desértico, recortado por cárcavas impresionantes y alturas muy respetables a lo largo de toda la Sierra de Gádor y de Sierra Nevada, se hunde en la tierra por donde corre el agua que riega los cultivos y las feraces huertas, naranjos y olivos, o las viñas de unos personalísimos vinos de la comarca. La luz cambiante del día nos descubre colores de fuertes contrastes y la singularidad de una tierra bien trabajada desde antiguo en la que dejaron su impronta los moriscos.

OHANES14Llegamos, primero, a Ohanes. El largo y sinuoso puerto de ascenso transcurre por una estrecha carretera de montaña bien asfaltada. El paisaje que vamos descubriendo invita a detenerse de vez en cuando y dejar sobrevolar la mirada por los muy profundos y espaciosos valles que se suceden sin descanso a nuestros pies. En las últimas curvas, cuando la carretera se estrecha aún más, si cabe, el pueblo de Ohanes se nos aparece como una visión con su caserío blanco colgado de la ladera de la montaña sujetándose con uñas y dientes a la pendiente del terreno. Se adivina fácilmente lo que fue su núcleo primitivo, distinguiéndose de las construcciones más recientes, pisos y apartamentos de corte actual, aunque ni por su altura ni por su estética blanca rompan demasiado la armonía del conjunto del pueblo.

Las calles de Ohanes son en muchas ocasiones barranqueras por las que correrán las aguas de lluvia. Las edificaciones se agrupan de manera ordenada y natural para evitar esas corrientes, dejando que las aguas desciendan con holgura buscando el valle. En Ohanes se hace alarde de sus vinos y nos los recuerdan en algunos murales sobre los muros de alguna huerta representando las faenas de la vendimia. Deteniéndonos a lo largo de nuestro paseo para almorzar en uno de sus mesones, no pudimos resistir la tentación de probar estos caldos sencillos de elaboración artesanal, sencillos y directos, con su sabor apegado a la tierra y el aroma fresco de los vinos jóvenes de año. Sigue leyendo

Padules. Los Canjorros y las Canales del río Andarax

Padules. Los Canjorros y las Canales del río Andarax (Almería)
Septiembre de 2021

PADULES25Todo el conjunto de Padules resplandece con sus casas blancas agrupadas en lo alto de la pequeña meseta de la cumbre de la montaña. A sus pies se abren los profundos valles ocres y amarillos salpicados del verde de los cultivos y las huertas, olivos, almendros y viñedos, agarrados fuertemente a este paisaje duro de alturas recortadas y ásperas. El pueblo, bien cuidado, tal vez no destaque por lo singular de sus calles; la iglesia, con su color tierra, llamada de Santa María la Mayor, de estilo morisco, destaca en medio del blanco que lucen las paredes de las viviendas y a su alrededor se abre una modesta plaza arbolada.

Saliendo de Padules por uno de los extremos que miran a la Sierra de Gádor descendemos siguiendo un camino vecinal para luego, enseguida, tomar de nuevo altura y dejar el coche en un aparcamiento municipal bien cuidado y con vigilancia. A partir de ese punto una barrera impedirá continuar a cualquier vehículo que no pueda justificar su derecho de paso.

PADULES21La vista, mientras echas a andar, nos muestra un profundo desnivel que va a hundirse en el curso del río Andarax. El agua hace pronto acto de presencia corriendo por las acequias o en forma de pequeña cascada en un recodo de la carretera. El nombre de Padules está relacionado con el agua en su propio nombre que significa “pequeñas lagunas”. Poco a poco, descendiendo rápidamente, el paisaje muda su aspecto inhóspito y aparece vestido de vegetación. En un momento determinado abandonaremos la carretera para desviarnos por un estrecho y empinado sendero que atraviesa espesos cañizales en los que se han practicado unos curiosos túneles para, una vez atravesados y continuado el descenso, ir a parar a los restos de lo que parece que fuera una explotación minera o tal vez molino encajado en el fondo de la garganta. Una cabra montés hace su aparición y nos observa con atención mientras nos detenemos a observarla, para desaparecer entre los riscos en cuanto reiniciamos la marcha. Sigue leyendo

Andar por Asturias

ANDAR POR ASTURIAS.- agosto de 2021

GIJÓN15Hay ocasiones para descubrir lugares y hay ocasiones para redescubrirlos. En uno y otro caso siempre tenemos la oportunidad de disfrutar el viaje y enriquecer nuestra experiencia del conocimiento del mundo que nos toca vivir.

Vayamos, en lo que concierne a estas líneas, a los lugares por los que tuve la suerte de pasar en los días finales de un mes de agosto que quisieron ser veraniegos por tierras asturianas.

Oviedo, capital del Principado, patria de la Regenta, y sus calles en torno a la catedral, la plaza del Ayuntamiento y el Fontán, ese sorprendente reducto porticado que acoge mercados, tiendas tradicionales de alimentación y repostería con sus tentadores carballones o las casadielles. Más allá, la emblemática calle Uría, arteria principal de la ciudad, su teatro Campoamor o el espacioso parque de San Francisco en el que antaño fuera reclamo principal un viejo oso que allí vivía enjaulado. Hasta el centro de la noble ciudad de Oviedo llegan en el aire los ecos prerrománicos del arte asturiano de Santa María del Naranco.

Del mismo estilo prerrománico asturiano precitado hemos dejado antes atrás, viniendo deSTA CRISTINA DE LENA2 León, en la villa de Pola de Lena, la magnífica y pequeña iglesia de Santa Cristina de Lena y todas las esquinas de los contrafuertes que rodean el templo y que la gente cuenta de manera compulsiva para comprobar si son las trescientas sesenta que dicen que son.

Sobre la recortada y escarpada costa asturiana sobresale el Cabo de Peñas, del que se dice que es el más septentrional de España; sus fuertes acantilados y la pradería que tiñe de verde el paisaje hasta confundirse con los azules del mar y del cielo en la raya del horizonte, causan viva impresión al viajero. También conmueve conocer cómo estos mismos acantilados fueron usados en la última guerra civil española del 36 como lugar de ejecución de presos republicanos en un capítulo más del rosario de tristes capítulos de aquella desgraciada historia. Sigue leyendo

LEÓN, reino del Camino de Santiago.- De León a Ponferrada por el puerto de Foncebadón

León, reino del Camino de Santiago
De León a Ponferrada por el puerto de Foncebadón
16 de agosto de 2021

Catedral_Gótica_de_LeónYa estamos en la ciudad de León, capital del reino medieval leonés. Dejamos atrás su magnífica catedral, toda luz de vitrales multicolores, pura magia sostenida en el aire y el tiempo; la Real Colegiata Basílica de San Isidoro, con el peso de su historia y el Cáliz de las Ágatas de doña Urraca, el que puede ser –según las últimas investigaciones- cáliz que contenga el vaso o cuenco de la última cena de Jesucristo o Santo Grial; dejamos sus callejuelas del Barrio Húmedo y estamos en el punto de partida del Convento de San Marcos, hoy Parador Nacional, que nació en tiempos de Alfonso VII de León cuando la hermana del rey, la infanta Sancha Bermúdez, mandó edificar a las orillas del río Bernesga un modesto templo y hospital de peregrinos. Corría el siglo XII. Todo adelante, el Camino de Santiago.

Traspasado el puente románico sobre el Bernesga vamos a llegar, subiendo por las laderas excavadas de bodegas de Trobajo del Camino, al lugar mítico de La Virgen del Camino y su santuario con la imagen de la patrona del Reino de León. Historia y leyenda se confunden en este espacio en el que hoy se levanta un templo moderno con su portada adornada por imágenes de gran tamaño de Subirachs. La basílica fue proyectada por el arquitecto Fray Coello de Portugal y está regentada por la orden de los dominicos.

La carretera se dirige hacia el oeste, siguiendo la ruta del Camino de Santiago, abriéndose a los paisajes del Páramo y las tierras del Órbigo, bien cultivadas y generosamente regadas, para ofrecer la vista de extensos maizales a un lado y otro de la calzada. Los peregrinos, solos o en pequeños grupos, avanzan animadamente bajo el sol del verano en un día apacible y no muy caluroso. A la derecha, el perfil de la Cordillera Cantábrica deja vislumbrar cumbres como la de Peña Ubiña con sus respetables 2.417 metros de altura. Sigue leyendo