Almagro, a la altura del verano de 2021

Almagro, a la altura de 2021

ALMAGRO 2021Es tiempo de volver a Almagro. Verano, a veces en extremo riguroso, otras más amable y benigno con mañanas frescas y noches serenas. Y el teatro. La cita estival con lo mejor del teatro clásico en la capital del teatro, dicho sin eufemismos y sin complejos, de España y aún del mundo.

Las puertas y portalones de las fachadas blasonadas de las casonas y palacios de Almagro se abren de par en par al teatro para que entre en los patios, así como en los claustros universitarios y de las iglesias. Este verano de 2021, todavía sacudido por la pandemia del coronavirus, la cita se ha repetido en el mes de julio, con medidas de precaución para evitar los contagios, con prudencia, pero con el mismo afán, empuje y pasión de siempre.

En esta ocasión y en un fin de semana, pudimos celebrar la magia del teatro con tres representaciones: Adiós, dueño mío, de María de Zaya; Castelvines y Monteses, de Lope de Vega; y El último corral, de J. Mañón.

Este año de gracia de 2021, Almagro acoge como país invitado a Portugal con el título “El Siglo de Oro Ibérico: Portugal y el Teatro Clásico Español”, y a la Comunidad Autónoma de Navarra con su música, danzas y tradiciones.

sor ana de la trinidadEl objetivo de esta edición es el de dar visibilidad a las mujeres del Siglo de Oro y hacer un reconocimiento de su obra. En su presentación en Lisboa, se hizo bajo el lema “Y el tiempo breve pasarás en flores”, de Sor Ana de la Trinidad (1577/1613), riojana, que siguió el camino místico de San Juan de la Cruz y Santa Teresa. Murió con apenas 36 años de edad y nos dejó una exquisita producción lírica en la que utilizó la fórmula estrófica del soneto y de la lira, retomando la tradición petrarquista. De sus pocos escritos conservados se pueden leer comentarios que valoran “la dulzura de su poesía, pulcritud, expresividad, sensibilidad y sensualismo”, y en cuanto al lenguaje se dice que era “veloz y enfático, aunque condensado, enigmático, culterano, abstracto y conceptual”. Sigue leyendo

Burgos y Atapuerca

Burgos y Atapuerca

La ciudad castellanoleonesa de Burgos va más allá en su memoria de lo que fue su fundación medieval en el siglo IX formando parte del Reino de León, el mayor y más importante de los reinos cristianos peninsulares. Ya en los alrededores de los cerros del Castillo y de San Miguel se encontraron restos de asentamientos neolíticos, de la Edad del Bronce y de la Primera Edad del Hierro. Ahora, apenas a 15 kilómetros de la ciudad, el pasado remoto de las tierras burgalesas se derrama por la herida del ferrocarril y la trinchera abierta para un tren de vía estrecha que sirvió al transporte de mineral de hierro y carbón a la incipiente industria metalúrgica vasca a través del llamado Corredor de la Bureba. El corte en el terreno atravesó varias cuevas con sedimentos prehistóricos en sus más de 500 metros de longitud y 20 de altura, que resultaron ser de un extraordinario valor arqueológico; tanto es así que en este espectacular yacimiento, no lejos del paso del histórico Camino de Santiago, se han hallado los restos del denominado Homo Antecesor con sus más de 900.000 años de antigüedad a sus espaldas, y restos de otras cinco especies de homínidos.

De repente, en 1992, Atapuerca entra en el mapa europeo y mundial de la arqueología prehistórica ocupando un lugar de singular relevancia y convirtiéndose, a tenor de los descubrimientos realizados, en un referente inexcusable de los estudios prehistóricos.

La visita de las excavaciones está bien organizada de manera muy ordenada, resultando –además de instructivo- grato para el visitante. La Cueva Fantasma, Cueva Mayor, la Cueva del Silo con la Sima del Elefante y la espectacular Sima de los Huesos, forman un conjunto amplio, variado y complejo, en el que las excavaciones y descubrimientos continúan dando sus frutos. En la llamada Cueva del Tiempo la visita se completa con una proyección explicativa de los trabajos realizados hasta la fecha, su significado y trascendencia, así como el modo de vida de esos antepasados de los humanos que habitaron las tierras burgalesas. Sigue leyendo

París, 1980-2009, el mismo viaje

París, 1980-2009, el mismo viaje

París siempre es el mismo viaje, vayas las veces que vayas. Un viaje, por supuesto, que nunca defrauda ni aburre, ni cansa, ni se repite a sí mismo; invariablemente te sorprenderá, una carta escondida, un guiño inesperado de la ciudad del Sena o de la Luz que, con mayúscula, alcanza a los hombres y mujeres ilustrados, artistas, escritores, poetas, músicos, revolucionarios, pensadores, pintores y a la vida bohemia de sus talleres y buhardillas. Una, la luz del cielo; otra, la de los hombres y sus obras.

He podido pisar las calles de París en tres ocasiones. Los ecos de las pisadas resuenan con timbres distintos. Pero es la misma melodía. ¿Qué se puede aspirar a decir que no se haya dicho nunca de esta ciudad? Los lugares señalados y cargados de historia, la complejidad de sus barrios, los parques, jardines y cementerios se engarzan como teselas de un inmenso mosaico romano. De cada lugar y rincón te alcanzará una impresión, una anécdota, una sensación diferente impregnada de algo mágico, exclusivo y personal.

París es la esbelta y férrea Torre Eiffel encadenada a la fuerza gótica de la catedral de Notre Dame. Los museos de Orsay –la vieja estación de ferrocarril- y del Louvre con su amplia plaza y la pirámide de cristal frente a su fachada principal, destacan junto a otros importantes como el Pompidou, novedoso y arriesgado en su concepción. Y el arte que custodian y acogen para el asombro del mundo. Como la Gioconda o Mona Lisa del genio incuestionable Leonardo da Vinci. Un cuadro tan exageradamente celebrado, elogiado, cantado, y que tan poco me gustó y tan poco me gusta. Donde todos se enamoran de su rara sonrisa, yo sólo veo una mueca sin gracia y, en fin, considero que las excelencias y galanuras con que lo adornan no pasan de pueriles. Puede parecer irrespetuoso e incluso atrevimiento ignorante, pero confieso que me parece un cuadro recargado de pintura, veladuras y leyenda. Esto me hace recordar, escuchando las alabanzas de la Gioconda, el conocido cuento del rey que se paseaba desnudo exhibiendo trajes inexistentes y que todo el mundo alababa incapaz nadie de reconocer que aquel rey se paseaba en pelota picada. Pero todo –incluso para los reyes- es preferible a pasar por inculto, tonto o hijo bastardo.

En los años 60 de la revolución del mayo francés y en la década posterior, París acogía a cantantes y cantautores que ponían en las letras de sus canciones una fuerte intención de denuncia y protesta. El local emblemático de aquellos conciertos era el Olympia. Y hasta allí quise llegar también, hacerme unas fotos, contemplar y respirar el espacio mítico en el que cantó –entre muchos- el mejor Paco Ibáñez los mejores temas con los poemas de los autores españoles del Siglo de Oro y del momento aquel año de 1969. Góngora, Quevedo, el Arcipreste de Hita junto a García Lorca, Miguel Hernández, Alberdi, Goytisolo, Luís Cernuda…; de todos ellos supo sacar y mostrar su valor y capacidad crítica en aquel concierto memorable. Edith Piaff también formó parte de la nómina extensa de cantantes y autores franceses y no franceses que tomaron parte en los conciertos del Olympia. Así que también me sentí empujado a recorrer las calles del barrio donde nació la cantante de “La vie en rose” y pisar la entrada del portal con la puerta cerrada del número 72 de la Rue de Belleville. Un mercadillo o rastro se extendía por la ancha calle en el que gentes de todas las razas y lenguas compraban, vendían o hacían trueque con los objetos más dispares y peregrinos que se puede imaginar. Sigue leyendo

Olula del Río

Olula del Río, pueblo almeriense con historia y cultura

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Llegar a Olula del Río desde Bédar, pasando por Lubrín y atravesando los Filabres por su parte oriental no deja de ser una sorprendente experiencia. Valles, cumbres, cultivos, canteras de mármol, se suceden al paso de localidades de interés como Zurgena, más allá de la Rambla del Aljibe y el paso por la sierra Lisbona. Después seguiremos hasta Albox y más allá alcanzaremos Olula. Lugares más que atractivos para hacer el paseo agradable con la luz temprana de la mañana cuando los colores cobran vida.

La población almeriense de Olula del Río, de nombre discutido y confuso en sus orígenes, ya aparece documentada en el siglo XIV; pero la huella del paso del hombre por estas tierras fértiles en frutales, parras y olivos, se remonta a los tiempos prehistóricos del Neolítico y la Edad del Cobre. Ahora forman parte de la comarca del río Almanzora y su economía se asienta, sobre todo, en la artesanía y la industria del mármol con las explotaciones de las canteras de Macael.

Además de la gastronomía, de Olula os llamarán la atención, al menos, tres cosas: Sigue leyendo

Las Bardenas Reales .- Navarra

Las Bardenas Reales
13,14 y 15 de mayo de 2016

En tierras fronterizas de los viejos reinos cristianos de Navarra y Aragón se encuentran las Bardenas Reales. El objetivo de este fin de semana de mayo, compartido con los ocho amigos que forman las cuatro parejas que inauguraron hace dos años esta sana costumbre de compartir horas, paisajes, buenos recuerdos, canciones de las de entonces de los famosos 60, buen humor, algún comentario sobre política general, visitas culturales y los etcéteras que es fácil suponer, el objetivo, digo, era para unos conocer este entorno  declarado Reserva ce la Biosfera, y para otros, volver a visitarlo.

La llegada y plaza de asentamiento desde la que acceder a las Bardenas resultó ser Cabanillas. Poco que resaltar urbanísticamente de este pueblón ancho y de largas calles rectilíneas con casas, afortunadamente, de planta y piso o dos alturas máximo, de corte anodino y entre las que se espigan algunas que fueron antiguas, medianamente conservadas, en los alrededores de la alargada plaza del Ayuntamiento con su edificio consistorial de reciente y escaso gusto en su reconstrucción. Conserva el pueblo, no obstante, su iglesia de San Juan de interesantes trazos románicos y hermoso ábside. La iglesia, bien restaurada, permite distinguir con claridad los elementos reconstruidos o los agregados sin que suponga un atentado estético o arquitectónico. Pueblo de larga historia, como se atestigua sabiendo que, una vez conquistada la zona a los musulmanes, el rey aragonés Alfonso el Batallador concede el Fuero de Cornago “a los que vinieren a poblar el lugar de Cabanillas”, apareciendo por primera vez registrado tal nombre en los anales de la historia. Sigue leyendo

La Mancha: de Almagro a Villanueva de los Infantes y alrededores

2017

Volver a Almagro es volver a descubrir sus rincones con cada luz del día y reparar en detalles inadvertidos, renovar las experiencias de la ciudad asentada en medio de las tierras rojizas que le dan nombre. Y recuperar sabores y gustos gastronómicos en ella y en todo su entorno.

Porque otra manera de volver a Almagro es la de participar en sus festivales de teatro clásico admirando y admirándose con sus propuestas escénicas; pero también lo es la de tomar carretera adelante y, al modo de don Quijote, explorar el ancho espacio manchego, ya que no con gran espíritu aventurero, sí –al menos- con curiosidad y gusto.

Así, en esta oportunidad, partiendo de Almagro y pasando sin detenernos por Valdepeñas, llegamos a Villanueva de los Infantes para seguir por Montiel, Albaladejo, Torre de Juan Abad, Castellar de Santiago, Terrinches, Torrenueva, Sta. Cruz de Mudela y volver –también sin entrar en Valdepeñas- a Almagro.

Un recorrido dispar en el que se puede apreciar la recia arquitectura tradicional salpicada de casonas blasonadas de antiguos hidalgos, la solidez arquitectónica, urbanística e histórica de Villanueva de los Infantes y el paisaje montañoso del recorrido, alternando con amplios y fértiles valles. Sigue leyendo

Breve viaje a la poesía y el Arte en Valladolid, 2017

Teatro Zorrilla.- Sala Experimental
Valladolid, 5 de abril de 2017

Debo declarar que la jornada de presentación de “Lucernarios” (Editorial Vitruvio.-Madrid) dentro de las jornadas del I Ciclo de Poesía Ciudad de Valladolid 2017, fue un éxito feliz, que también hay éxitos amargos. A la felicidad del éxito contribuyeron de manera eficaz los organizadores, el grupo Pergamino y a su frente el poeta Manuel González, el grupo PerVersos con Fran Soto, el Ayuntamiento, el propio Teatro Zorrilla y la Universidad como patrocinadores junto con otras firmas y colaboradores como Leer, Centro Buen Día, 5Imagen, etc.; pero, además, fue decisiva la asistencia del público que llenó la Sala Experimental del Teatro Zorrilla, asistencia que se viene repitiendo en cada uno de los actos y lugares donde se va celebrando este evento por el que ya han pasado y pasarán autores de la talla del premio Cervantes, el leonés Antonio Gamoneda, el también leonés Rafael Saravia, la gaditana vinculada a la ciudad de León, Raquel Lanseros, o poetas del calado de un José Antonio de Villena, Carlos Aganzo, Antonio Orihuela, Fran Soto, Uberto Stabile, Karmelo Iribarren y Luís García Montero, entre otros.

El miércoles, día 5, me encontré acompañado y ofreciendo mi compañía a Antonio Royuela, malagueño de Córdoba o cordobés de Málaga, como escribió el periodista que cubrió el acto y que a mí mismo se refirió también como leonés de Bilbao o bilbaíno de León. Antonio es persona afable y natural, colega de la profesión de la Enseñanza que él ejerce en Andalucía, atento y de fácil, amable y amena conversación. Su presencia y sus versos pusieron la Sigue leyendo

Ciudad Real, en las rutas manchegas del Quijote

Ciudad Real, en las rutas manchegas del Quijote

Almagro.-Teatro.Almagro.- Baile de Fuenteofejuna.-Lope de Vega.Almagro, teatro clásico.

Siempre aprovechando la oportunidad de Almagro y su Festival Internacional de Teatro Clásico, se puede echar una mirada a los paisajes que conforman la topografía del Quijote, buscar molinos, sierras, bosquecillos, ríos, cuevas, lagunas o campos abiertos sobre los que la imaginación del ingenioso hidalgo quiso ver ejércitos, castillos, gigantes, princesas o forzados a los que liberar.

Almagro, ciudad bien conocida por la configuración tan rectangular y porticada de su Plaza Mayor, de miradores pintados de verde, Corral de Comedias, Ayuntamiento con fachada de piedra sillar al este de la plaza y al oeste la estatua ecuestre de Diego de Almagro, adelantado de Chile, en medio de un pequeño jardín bien arbolado, ofrece –además- el paseo por sus calles medievales empedradas, palacios y casonas blasonadas con sus paredes blancas, grandes portalones y estupendas forjas en las ventanas. También te regala las estancias del magnífico convento franciscano del siglo XVI hoy convertido en Parador Nacional.

pinchos de atún rojo de AlmagroOtras distracciones culturales al calor veraniego del teatro vienen a sumarse a las tradiciones gastronómicas manchegas de sus fogones. De lo sencillo y popular en tascas y posadas a lo exigente y selecto de otros restaurantes como el del Parador Nacional. Para todos los gustos y bolsillos. Esta vez, que no será la última, mencionaré los estupendos helados presentados en copa de la heladería aledaña al Corral de Comedias y las tapas de La Posada de Almagro en la calle San Bartolomé, que arranca de la misma Plaza Mayor por su lado oeste. Cenando tapas variadas, La Posada de Almagro puede ofrecerte un exquisito atún rojo con cebolla caramelizada, unas bien elaboradas croquetas de jamón o langostinos o el bocado crujiente y calentito de unas costras de queso. La lista de tapas se continúa con, entre otras de Sigue leyendo

Roma

ROMA 2006

Pueden parecer muchos años desde aquella llegada a Roma en 2006. Y lo son. Pero no para el recuerdo y la sensación de haber pasado por una ciudad imprescindible para el viajero por muchas razones, tanto históricas como culturales.

El asunto es qué esperas encontrar en Roma y sus tres milenios de historia. ¿Cuáles fueron las primeras impresiones al encarar  sus posibilidades? Puedo asegurar que, en mi caso, fueron varias. La primera fue la de sentir que pisaba en sus calles estrechas flanqueadas por edificios decadentes, o en sus grandes avenidas de una grandeza desaliñada, otras ciudades familiares como Cádiz y más propiamente Barcelona y el ambiente de barrios como el Gótico. Pero esta sensación de ciudad vieja más que antigua se fue diluyendo en el color, la luz y la vida de sus gentes, el bullicio del comercio y los bares, el trajín de sus calles y plazas animadas de turistas.

La segunda impresión fue la de su impactante monumentalidad. Aunque, para imaginaciones como la mía, es imposible de imaginar la Roma que fue capital de un imperio y centro del mundo extendiéndose por todas las orillas del Mediterráneo hasta el punto de llamarlo con toda propiedad Mare Nostrum, no se puede negar el gran peso de la monumentalidad clásica en sus ruinas y conjuntos arqueológicos despuntando con sus muñones históricos aquí y allá como un gigantesco museo al aire libre encerrado en el perímetro de las murallas aurelianas que llegaron a contar con hasta dieciséis puertas. La otra monumentalidad es la renacentista y barroca con palacios, iglesias, fuentes, fuentes y fontanas desmesuradas que parecen, como la famosa fuente barroca de Trevi, metidas con calzador entre calles y plazuelas. No casan demasiado. Como un collar de diamantes purísimos en el cuello de una mujer que fue hermosa y a la que la edad ha ganado la batalla en el brillo y tersura de la piel. Sigue leyendo

Ávila y Sierra de Gredos en 2015

Ávila y Sierra de Gredos.- Primavera de 2015

Muralla de Ávila.Teresa de ÁvilaMurallas de ÁvilaLa vuelta a Ávila en esta tercera ocasión venía precedida por el interés especial de la celebración del quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, la excepcional escritora y mujer que iluminó, junto con San Juan de la Cruz, la literatura mística española del siglo XVI. Con este motivo, la ciudad de Ávila, junto con la salmantina Alba de Tormes, organizó una edición de Las Edades del Hombre. La visita, pues, transcurrió entre el arte religioso y la exaltación de Teresa de Ávila, el paseo por la ciudad monumental y la gastronomía, en el espacio de dos días soleados y fríos de primavera.

Santa Teresa de Jesús- VitralLas Edades del Hombre recogen, para mi disgusto, una visión oscura y hasta tenebrosa de la vida de Teresa de Jesús y del catolicismo. Tres iglesias acogen la exposición, centrada en el personaje de la santa, haciendo excesivo hincapié en el aspecto religioso y la experiencia espiritual de Teresa en detrimento de la cuestión humana, familiar y la faceta literaria. El contexto histórico sirve de marco para explicar los aspectos relevantes en la experiencia de Teresa: Inquisición, Reforma luterana y Contrarreforma tridentina, Lepanto, el Imperio Español en Europa, América y Asia, Fray Bartolomé de las Casas y la cuestión indígena, etc. La impresión general que se desprende de la visita es la de presentarnos una época obsesionada con la muerte, reveladora de un cristianismo triste y sufriente, cargado de culpas y castigos, tormentos y penitencias. Una espiritualidad tenebrosa en contraste con la luminosidad de la figura de Teresa de Jesús y la frescura de sus escritos, sobre todo la poesía, tan apasionados y cargados de un intenso amor místico hecho con los mimbres del amor carnal. Pienso que Santa Teresa no se merece una cosa así. Queda muy poco o nada de su espíritu jovial, alegre y hasta bromista y mucho, demasiado, de su tormento. Sigue leyendo