Llamazares y Redilluera, el Pico Bodón y los faedos (León)

Llamazares, Redilluera, pico Bodón y faedos
Verano de 2020 en León

En la mañana de verano las truchas madrugaron en el río Curueño, y nosotros con ellas. Dejamos a la derecha La Vecilla desperezándose con el sol en los tejados, y seguimos por la estrecha carretera hacia Valdelugueros; recorrido distraído con los verdes de los prados y el abundante arbolado escalando los montes. Aunque el lugar de Lugueros bien vale una parada y visita, no era nuestro objetivo de hoy y continuamos adelante dejando atrás el caserío agrupado del pueblo y su hermosa estampa para meternos por una carretera aún más estrecha y más recogida en el valle entre montañas que descuellan con sus cimas calcáreas y sus masas boscosas hasta alcanzar, a la vuelta del recodo de una curva, el lugar de Llamazares, emplazado a la altura de 1243 metros sobre el nivel del mar.

El pueblo de Llamazares, acostado a la margen izquierda del río Labias y sus frescas y cristalinas aguas, se recoge en la luz de la mañana al cobijo del imponente y mítico pico Bodón y los casi dos mil metros que arañan su cumbre de caliza apuntando al cielo. Su nombre y la etimología del mismo está bien recogido y documentado en el artículo “Bodón”, de Julia Miranda. La raíz céltica que le da forma (bhondhi) se relaciona con el término “victoria”, de suerte que bien puede entenderse como “lugar victorioso” o “dios de la victoria”. Esta misma raíz aparece en otros términos de Los Argüellos leoneses, sin que esté documentado en otros territorios de España, y siendo frecuente en Europa Central. Sigue leyendo

Geras de Gordón, el faedo de la Boyariza y la foz del Palanco

Geras de Gordón, el faedo de la Boyariza y la foz del Palanco

El antiguo concejo de Gordón reúne hoy día 17 enclaves de población irregular con la capital municipal de La Pola de Gordón. Cada pueblo se encuentra apostado en un entorno natural y montañoso de singular belleza. Primeramente con una economía sustentada en la ganadería y la agricultura de subsistencia y luego, con la llegada del ferrocarril, en las explotaciones mineras del carbón, llegó a alcanzar su mayor número de habitantes en los años 60 del pasado siglo XX. A la actividad agropecuaria en retroceso y la del carbón en auge se sumaba el atractivo de su clima veraniego, sano y soleado, para numerosos visitantes, madrileños y –sobre todo- de las vecinas tierras asturianas. En La Pola se construyó el Preventorio o Casa Infantil Covadonga que alojaba tandas de niños y niñas asturianos por turnos de tres meses, y funcionó durante años un hospital o casa de acogida para tuberculosos.

Hoy día, desmantelada la antigua actividad ganadera y cerrada definitivamente la industria del carbón, el concejo gordonés se debate en la encrucijada de la búsqueda de un futuro para sus gentes que, poco a poco, van abandonando el territorio.

La declaración del espacio geográfico gordonés como parte de la Reserva de la Biosfera del Alto Bernesga, el río principal que vertebra este concejo y los de Villamanín y La Robla, puede ser una oportunidad y un punto de partida para el desarrollo en la explotación sostenible de sus recursos y la puesta en marcha de actividades vinculadas al ecoturismo, deportivas de montaña y la ganadería y sus productos. Ya en los tiempos pasados se dispuso de fábrica de harinas y fábrica de quesos que alcanzaron cierto renombre. Sigue leyendo

Olula del Río

Olula del Río, pueblo almeriense con historia y cultura

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Llegar a Olula del Río desde Bédar, pasando por Lubrín y atravesando los Filabres por su parte oriental no deja de ser una sorprendente experiencia. Valles, cumbres, cultivos, canteras de mármol, se suceden al paso de localidades de interés como Zurgena, más allá de la Rambla del Aljibe y el paso por la sierra Lisbona. Después seguiremos hasta Albox y más allá alcanzaremos Olula. Lugares más que atractivos para hacer el paseo agradable con la luz temprana de la mañana cuando los colores cobran vida.

La población almeriense de Olula del Río, de nombre discutido y confuso en sus orígenes, ya aparece documentada en el siglo XIV; pero la huella del paso del hombre por estas tierras fértiles en frutales, parras y olivos, se remonta a los tiempos prehistóricos del Neolítico y la Edad del Cobre. Ahora forman parte de la comarca del río Almanzora y su economía se asienta, sobre todo, en la artesanía y la industria del mármol con las explotaciones de las canteras de Macael.

Además de la gastronomía, de Olula os llamarán la atención, al menos, tres cosas: Sigue leyendo

Vegacervera (León)

Vegacervera (León, agosto de 2020)
Vegacervera, a los pies de la Cordillera Cantábrica, barrera calcárea de macizos deslumbrantes, valles amenos y feraces de montaña, bosques y retamas abatidas por los vientos recios de las cumbres, se abre paso hacia Valporquero y la monumentalidad estalactítica de sus cuevas, calificadas de catedral subterránea de León, a través de las impresionantes hoces abiertas por el río Torío, de etimología incierta y, con toda seguridad, prerromana.

Pero hay otro acceso más agreste y montaraz iniciando un ascenso desde Valporquero hacia los 1491 metros del Collado Rasón, salvando un desnivel de 454 metros en algo más de 4 kilómetros de marcha. El constante blanco calcáreo de los roquedales y los intensos verdes de los bosques de roble que van dando paso al ganar altura a los verdes de las escobas, piornos y retamas, así como el suelo alfombrado por la hierba tendida y las florecillas moradas que llaman quitameriendas, son un espectáculo al que se sumará el vuelo circular y solemne de las aves rapaces que anidan las alturas. Sigue leyendo

Orzonaga y el faedo

Orzonaga y el faedo hasta la Fonfría de Llombera
(León, montaña central.- agosto de 2020)

Los viajes por los pueblos de montaña son la oportunidad, también, de abrir la mirada a los paisajes vestidos de prados y bosques, recorridos por arroyos y siempre sorprendentes con su variedad de flores y plantas. El caminar pausado, los cielos limpios del verano, el aire de las cumbres, abren paso a nuevos pensamientos y otra forma de mirar la vida, tan pujante y renovada con el paso del tiempo.

Estamos en Orzonaga. El caserío aparece agrupado con su uniformidad de tejados rojos y paredes de piedra características de los pueblos leoneses de montaña. La primera impresión es de alivio al comprobar que no se han construido inmuebles que rompan la tradicional armonía de su conjunto urbanístico. El arroyo de la Mediana transcurre a lo largo del lugar con sus aguas claras. Algunas casas lucen abundantes emparrados en sus fachadas y otras adornan puertas y ventanas con motivos originales en los que se combinan los utensilios comunes con plantas, paraguas, pantalones o abarcas sosteniendo ramilletes de flores. El agua corre por las acequias a pie de muro y un puentecito de madera da acceso al inmueble. En una esquina se ha instalado un pequeño parque de animales domésticos y del entorno construidos con diferentes materiales reciclados, y en lo alto de una colina a la salida del pueblo se alza la silueta gigantesca de un mamut. Todo es evocación de la antigua riqueza de la comarca. Sigue leyendo

San Leonardo y alrededores (Soria)

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San Leonardo (Soria) y los alrededores, en la tarde de un 31 de octubre y un 1 de noviembre

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Son las fechas de “todos los santos”, y los pinares de Navaleno, esplendorosos de días soleados, están sin una seta. La excursión, por eso, no pierde atractivo. Las cumbres del macizo de Urbión y sus extensos bosques son un espectáculo admirable y una tentadora invitación a dejarse perder entre ellos.

Así que, haciendo parada en San Leonardo de Yagüe y después de instalarse en el hotel Manrique de Lara, a 70 € la habitación doble con desayuno, con vistas a las ruinas iluminadas del castillo, bien ubicado y confortablemente equipado, cogemos las carreteras que culebrean por entre la sierra, comunican entre sí a los pueblos burgaleses y sorianos de la zona, se hunden en las masas forestales de pinos y acompañan en buena medida el curso alto desde donde nace el río Duero que cantara Antonio Machado cuando poeta y río coincidieron en Soria.

De San Leonardo avanzando hacia el norte, y tras un almuerzo campestre en el entorno verde de un pinar a orillas de un apacible arroyo, seguimos camino de Vilviestre del Pinar, Quintanar de la Sierra y, ya próximos a Regumiel donde se informa e indica la existencia de huellas de dinosaurios, alcanzaremos el lugar de la Virgen de la Revenga. Sigue leyendo

Las Bardenas Reales .- Navarra

Las Bardenas Reales
13,14 y 15 de mayo de 2016

En tierras fronterizas de los viejos reinos cristianos de Navarra y Aragón se encuentran las Bardenas Reales. El objetivo de este fin de semana de mayo, compartido con los ocho amigos que forman las cuatro parejas que inauguraron hace dos años esta sana costumbre de compartir horas, paisajes, buenos recuerdos, canciones de las de entonces de los famosos 60, buen humor, algún comentario sobre política general, visitas culturales y los etcéteras que es fácil suponer, el objetivo, digo, era para unos conocer este entorno  declarado Reserva ce la Biosfera, y para otros, volver a visitarlo.

La llegada y plaza de asentamiento desde la que acceder a las Bardenas resultó ser Cabanillas. Poco que resaltar urbanísticamente de este pueblón ancho y de largas calles rectilíneas con casas, afortunadamente, de planta y piso o dos alturas máximo, de corte anodino y entre las que se espigan algunas que fueron antiguas, medianamente conservadas, en los alrededores de la alargada plaza del Ayuntamiento con su edificio consistorial de reciente y escaso gusto en su reconstrucción. Conserva el pueblo, no obstante, su iglesia de San Juan de interesantes trazos románicos y hermoso ábside. La iglesia, bien restaurada, permite distinguir con claridad los elementos reconstruidos o los agregados sin que suponga un atentado estético o arquitectónico. Pueblo de larga historia, como se atestigua sabiendo que, una vez conquistada la zona a los musulmanes, el rey aragonés Alfonso el Batallador concede el Fuero de Cornago “a los que vinieren a poblar el lugar de Cabanillas”, apareciendo por primera vez registrado tal nombre en los anales de la historia. Sigue leyendo

La Mancha: de Almagro a Villanueva de los Infantes y alrededores

2017

Volver a Almagro es volver a descubrir sus rincones con cada luz del día y reparar en detalles inadvertidos, renovar las experiencias de la ciudad asentada en medio de las tierras rojizas que le dan nombre. Y recuperar sabores y gustos gastronómicos en ella y en todo su entorno.

Porque otra manera de volver a Almagro es la de participar en sus festivales de teatro clásico admirando y admirándose con sus propuestas escénicas; pero también lo es la de tomar carretera adelante y, al modo de don Quijote, explorar el ancho espacio manchego, ya que no con gran espíritu aventurero, sí –al menos- con curiosidad y gusto.

Así, en esta oportunidad, partiendo de Almagro y pasando sin detenernos por Valdepeñas, llegamos a Villanueva de los Infantes para seguir por Montiel, Albaladejo, Torre de Juan Abad, Castellar de Santiago, Terrinches, Torrenueva, Sta. Cruz de Mudela y volver –también sin entrar en Valdepeñas- a Almagro.

Un recorrido dispar en el que se puede apreciar la recia arquitectura tradicional salpicada de casonas blasonadas de antiguos hidalgos, la solidez arquitectónica, urbanística e histórica de Villanueva de los Infantes y el paisaje montañoso del recorrido, alternando con amplios y fértiles valles. Sigue leyendo

La Mancha: Lagunas de Ruidera y la Cueva de Montesinos, desde Almagro

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Las lagunas de Ruidera y la cueva de Montesinos, desde Almagro

18, 19 y 20 de julio de 2014

Almagro, en el mes de julio, reúne todo lo imprescindible para atraer la visita de la ciudad: un festival internacional de teatro clásico de indudable importancia y calidad; un patrimonio cultural, artístico, histórico y arquitectónico, de primera magnitud; la animación y presencia de personalidades de la cultura, actores y actrices como –entre otros- con los que tuvimos ocasión de cruzarnos, María Adánez, de las series televisivas Aquí no hay quien viva o La que se avecina y protagonista de piezas de teatro como La Escuela de la Desobediencia en la que su valía como actriz resulta indiscutible; la famosa Rosa María Sardá que, ya entrada en años, se pasea de blanco impoluto por Almagro y nos regala actuaciones personalísimas como la de Flavia en El caballero de Olmedo, o la joven y atractiva actriz Cristina Castaño, conocida en la televisión a través de las series citadas, acompañada de otros actores y actrices participantes en las representaciones del festival.

Lo reseñado en el párrafo precedente es anecdótico, ejemplo del interés que despierta esta convocatoria a la que, según he oído comentar en la radio, asistieron más de 45.000 personas este año.

Pero de este Almagro merecedor de una visita sosegada y detenida, hay que destacar su Corral de Comedias. A la llegada de los Borbones es cerrado y convertido en casa de vecinos. Los gustos refinados de la nueva Corte no toleraban el ambiente de los corrales y se clausuran o son reconvertidos en teatros a la francesa o, como el de Almagro, transformados en viviendas. La fortuna quiso que en las obras de habilitación de las viviendas no se echara abajo su estructura; aprovechando sus paramentos y balconadas, se limitaron a tapiar y parcelar el espacio, por lo que en 1950 uno de los propietarios encuentra en su casa una baraja que identifica al Mesón del Toro en el que se había abierto el corral de comedias con el acuerdo y autorización municipal. Empezaron a tirar tabiques y fue apareciendo, como resurgido por arte de magia, intacto, el famoso corral. Siguieron compras y expropiaciones y en 1955 ya estaba totalmente recuperado y puesto en funcionamiento. Esta recuperación significó el resurgir del teatro en Almagro con la celebración de sus festivales internacionales de teatro clásico, así como el desarrollo económico de la ciudad contando con su atractivo turístico y cultural. Sigue leyendo

Fuendetodos, Muel y Belchite en tierras de Aragón

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Fuendetodos, Muel y Belchite (2014)

Todavía no había casi despuntado la primavera cuando nos dirigíamos hacia Zaragoza. La mañana soleada sacaba los mejores colores de las tierras rojizas riojanas y sus viñedos a medida que el viaje nos acercaba a la capital aragonesa.

Al mediodía, puestos los pies en la extensa plaza del Pilar de Zaragoza, hicimos un alto en el camino para saludar a una pareja amiga y compartir con ella almuerzo y charla. Después de la sobremesa retomamos el viaje hacia el destino de Fuendetodos y reunirnos con los amigos que, desde Euskadi y Cataluña, habían quedado citados para ese fin de semana.

Fuendetodos, pueblo natal de Goya, es pueblo tranquilo, apacible, acogedor y hermoso. La casa  El Rincón del Mielero, de piedra y perfectamente rehabilitada, con su patio delantero, planta y piso, es un lugar ideal para disfrutar de la compañía de los amigos y de la visita al pueblo y sus alrededores. Sigue leyendo