Menorca 2022: Parque Natural de La Albufera por el «camí de cavalls»

P1220673Parque Natural de La Albufera.- De El Grau al faro de Faváritx por el camí de cavalls.- Poblado de Trepucó y Talatí de Dalt

Si el día es luminoso en el Parque Natural de La Albufera, todo el paisaje deslumbrará con sus colores de primavera, los verdes de los prados y el arbolado, los azules de las aguas de la albufera y el mar. Y, en una pausa dentro de los días húmedos y fríos, el día se cubrió de un cielo azul apenas salpicado de nubes.

El Grau está situado en la costa nororiental de la isla. La llegada al pequeño pueblo costero nos trae a la memoria evocaciones de otras visitas en las que bullía lleno de gente veraniega. Ahora reposa con sosiego y solamente permanece abierto al público un restaurante y bar donde se reúnen los escasos visitantes llegados a esta puerta del Parque Natural.

P1220676Nos internamos en la Albufera. La visita es fácil y amena; unos pasos elevados de madera permiten cruzar los humedales por su orilla sin perjudicar el ecosistema y, desde un mirador algo más elevado, contemplar las aguas que se mueven encerradas en este espacio privilegiado. A la entrada pueden apreciarse los diques de piedra y las construcciones de antiguos molinos de agua que, aprovechando la crecida de las mareas, servían a la molienda dejando correr con fuerza el agua retenida cuando la marea bajaba. Sigue leyendo

Camí de cavalls: De Cala en Blanes al faro de Punta Nati- Menorca 2022

Menorca 2022.- De Cala en Blanes al faro de Punta Nati

Desde el fondo de Cala en Blanes, cuando las aguas se estrechan entre los bordes rocosos y se revuelven en meandros amparadas por la vegetación litoral, se divisa brumoso el faro de Sa Farola y sus destellos rítmicos de alerta para los navegantes. Es un día frío de primeros de abril con viento y un cielo de nubes rotas. Un día para caminar.

Tomando el camino hacia la costa vamos atravesando urbanizaciones y casa de verano todavía cerradas; los supermercados, bares y restaurantes se suman al silencio del cierre y la apariencia de abandono contrasta vivamente con la imagen veraniega de la agitación y las gentes moviéndose como hormigas con su indumentaria de sol y playa.

BUFADORCon el mar agitándose a nuestra izquierda haciendo chocar sus olas contra los acantilados, y los chalés a nuestra derecha, seguimos la carretera en busca del inicio del camino de caballos, camí de cavalls en menorquín, que nos conduzca hacia el faro de Punta Nati. De pronto, entre los golpes de viento, un fuerte ruido nos sobresalta; al poco tiempo vuelve a dejarse sentir como si algo grande y metálico se arrastrar por la carretera y, cada nueva pausa, se repetirá el mismo estruendo más fuerte y cercano. Descubrimos, a los pocos metros, el origen del estrepitoso bramido de nuestra sorpresa; una abertura cercada por un muro de piedra seca aparece al otro lado de la calzada, entre dos casas, y un cartel explicativo nos indica que se trata de un bufador. Llaman así a estos huecos abiertos en el suelo y que comunican con las cuevas marinas por las que entran con fuerza las olas empujando con violencia el aire que escapa por estas aberturas, produciendo un ruido ensordecedor. Se supone que el nivel del ruido dependerá de lo agitado que pueda estar el mar, y hoy lo está. De todos modos, no me gustaría vivir en las casas próximas y tener que soportar, sobre todo de noche, el sonido intermitente del aire saliendo violentamente por el bufador. Sigue leyendo

De Liendo a Laredo por los acantilados

VALLE DE LIENDO (Cantabria)
IMG_20220106_1107488246 de enero de 2022

El valle de Liendo es, además de bello, curioso. Resulta que las aguas que lo recorren en forma de distintos arroyos no acaban afluyendo a un río que, a su vez, alcance el mar, sino que desaparecen o desaguan en un sumidero o pónor llamado el Ojo de Rucueva en el barrio de Isequilla. El formidable valle de forma circular y rodeado de montañas de mediana altura es, en realidad, un poljé o depresión kárstica de grandes dimensiones donde se asientan hasta trece barrios de población dispersa sin que se llegue a formar un verdadero núcleo ni siquiera alrededor de la iglesia y el ayuntamiento situados en el de Hazas, que tiene, además, un pequeño parque y las escuelas.

IMG_20220106_143522709El valle puede pasearse dando un rodeo. A lo largo y ancho del mismo se sucederán tres tipos de edificaciones con fachadas de sillería, siempre rodeadas de espacioso terreno, en parte arbolado, y casi siempre rodeadas de buenos muros de piedra y, frente a ellas, una entrada de grandes proporciones, también construida en piedra,  rematada con un arco sobre el cual puede verse una cruz o una campana. La puerta de acceso suele ser de hierro forjado y gran tamaño en consonancia con el resto de la construcción. La primera clase de construcciones, carente de cierre perimetral de la vivienda principal, corresponde a las casas rústicas campesinas con sus cuadras y pajares; la segunda clase estará formada por casas solariegas blasonadas y, en tercer lugar, nos encontramos con las casonas de indianos en las que no es raro ver algunas palmeras en su terreno.

La economía del valle ha pasado de ser fundamentalmente agrícola y ganadera, a consolidarse como una economía de servicios donde las residencias veraniegas y el turismo rural, de montañeros, senderistas, o de visitantes puntuales en los meses de verano para acceder a la playa de San Julián, son hoy día el motor principal de la vida de Liendo. Sigue leyendo

Sonabia y Los Ojos del Diablo

Sonabia y Los Ojos del Diablo
Cantabria.- 1 de enero de 2022

P1220599En un uno de enero con 23º C a las tres de la tarde, ligero viento, un cielo despejado y los buitres sobrevolando en círculos las cumbres. Nunca fueron más largos los dos mil setecientos metros de recorrido entre subidas y bajadas por el sendero rocoso, resbaladizo en las zonas húmedas, y piedra suelta. Nunca, sin embargo, el paisaje kárstico se ofrecía a una vista tan bella cuando el lento caminar te permitía levantar la mirada del suelo en alguna de las paradas. Laderas verdes por donde asoman los muñones blancos de la caliza. Picachos y roquedales a cuyos pies crece el verde exuberante. Encinas contra hayas, labiérnago de hoja ancha y gran porte, acebos y matorrales extendidos en pequeños rodales por vaguadas y valles vegetales, hondonadas formadas por torcas o dolinas en este conjunto paisajístico dibujado a la orilla del mar Cantábrico en un tremendo choque de climas, el mediterráneo acostado al sur y el oceánico que empuja por el norte aportando humedad y viento, erosionando las cumbres para abrir oquedades gigantescas, como ojos mirando a las aguas y el horizonte marítimo.

P1220588Estamos ascendiendo, desde una altura inicial de 138 metros, al monte Candina y su vecino el Solpico. Alcanzaremos los 422 metros después de sobrepasar la Hoya de Llandesabú y llegar hasta los restos ciclópeos de las construcciones mineras del hierro, bajo la atenta mirada del Candina y el Solpico que se eleva un poco más a la izquierda. Un nuevo descenso nos lleva a la Hoya de Llanegro para divisar a lo alto, al borde del mar, el soberbio Ojo Grande de los Arcos de Llanegro. Sigue leyendo

Padules. Los Canjorros y las Canales del río Andarax

Padules. Los Canjorros y las Canales del río Andarax (Almería)
Septiembre de 2021

PADULES25Todo el conjunto de Padules resplandece con sus casas blancas agrupadas en lo alto de la pequeña meseta de la cumbre de la montaña. A sus pies se abren los profundos valles ocres y amarillos salpicados del verde de los cultivos y las huertas, olivos, almendros y viñedos, agarrados fuertemente a este paisaje duro de alturas recortadas y ásperas. El pueblo, bien cuidado, tal vez no destaque por lo singular de sus calles; la iglesia, con su color tierra, llamada de Santa María la Mayor, de estilo morisco, destaca en medio del blanco que lucen las paredes de las viviendas y a su alrededor se abre una modesta plaza arbolada.

Saliendo de Padules por uno de los extremos que miran a la Sierra de Gádor descendemos siguiendo un camino vecinal para luego, enseguida, tomar de nuevo altura y dejar el coche en un aparcamiento municipal bien cuidado y con vigilancia. A partir de ese punto una barrera impedirá continuar a cualquier vehículo que no pueda justificar su derecho de paso.

PADULES21La vista, mientras echas a andar, nos muestra un profundo desnivel que va a hundirse en el curso del río Andarax. El agua hace pronto acto de presencia corriendo por las acequias o en forma de pequeña cascada en un recodo de la carretera. El nombre de Padules está relacionado con el agua en su propio nombre que significa “pequeñas lagunas”. Poco a poco, descendiendo rápidamente, el paisaje muda su aspecto inhóspito y aparece vestido de vegetación. En un momento determinado abandonaremos la carretera para desviarnos por un estrecho y empinado sendero que atraviesa espesos cañizales en los que se han practicado unos curiosos túneles para, una vez atravesados y continuado el descenso, ir a parar a los restos de lo que parece que fuera una explotación minera o tal vez molino encajado en el fondo de la garganta. Una cabra montés hace su aparición y nos observa con atención mientras nos detenemos a observarla, para desaparecer entre los riscos en cuanto reiniciamos la marcha. Sigue leyendo

IRÚS, el Camino Real de las Enderrozas

IRÚS, el Camino Real de las Enderrozas (Burgos – Castilla y León)
2020

Abandonamos la carretera a la derecha; un camino desciende y al lado se abre un pequeño rincón sombreado, con fuente y mesa, a modo de merendero. Empiezas a entrar en Irús. El caserío se agrupa más adelante en casonas solariegas de piedra y tejados rojos con sus huertos. Nada hace sospechar la casi inexistente población del lugar con solamente siete habitantes, cuatro hombres y tres mujeres. Y, sin embargo, los inmuebles se ven bien conservados y mantienen con su altura regular de dos o tres plantas, un aspecto de robusta tradición en los escudos de hidalguía y los motivos heráldicos del linaje de los Vivanco Angulo.

Hoy, el solar de Irús, junto a su maciza y pétrea iglesia fortificada, de recios muros y sólidos sillares, tiene abiertas algunas casas rurales. Y es que el lugar resulta idóneo para esas escapadas de fin de semana o para estancias más largas que permitan la práctica del senderismo por el entorno del Valle de Mena donde se encuentra enclavado Irús. Sigue leyendo

De la Isleta del Moro a Los Escullos en Almería

De la Isleta del Moro a Los Escullos

En cualquier día de cualquier estación del año, a excepción de los más rigurosos del invierno o del verano, si por fortuna andas por tierras de Almería y el cuerpo te pide un paseo ameno y relajado, no lo dudes, dirígete al lugar de La Isleta del Moro a través del Parque Natural del Cabo de Gata, pasando por Las Hortichuelas, dejando a tu izquierda el desvío a Las Negras, cruzando los parajes mineros de Rodalquilar para, elevándote a la cordillera costera de Sierra de Gata, vislumbrar las aguas siempre azules del Mediterráneo desde el vértigo del Mirador de la Amatista y caer en picado a la costa para enfilar la carretera hacia La Isleta, adentrada en el mar en un tímido cabo a cuya entrada se anuncia lo que es una casa rural con restaurante que lleva por nombre Café La Loma y desde donde la vista del entorno litoral es muy sugestivo.

La Isleta posee una bonita playa en un recodo de su parte izquierda, seguida del puerto pesquero que se continuará sobrepasado el cerro que lo cierra y forma un estrecho canal con la pequeña isla que se encuentra a continuación. En la punta del entrante en el mar se extiende un espigón para las embarcaciones y se asoma sobre el mar la terraza de uno de los restaurantes de la Isleta. La vista es relajada y tranquila, salvo que el viento fuerte levante olas que azoten la costa. A unos cien metros, sobre una playa pedregosa y empinada, se extienden pequeñas embarcaciones pesqueras de las que faenan por estas aguas costeras y que ofrecen una singular estampa con los colores variopintos de sus cascos reposando al sol. Sigue leyendo

Riaño, Mirador de las Biescas y la Cueva de La Vieya’l Monte

Cueva de La Vieya’l Monte y Mirador de Las Biescas
Riaño (León)

El paseo que nos conducirá hasta la Cueva de la Vieya’l Monte arranca justo antes de la entrada en el largo viaducto que atraviesa el embalse para llegar a Riaño. Estamos en una pista amplia que inicia una suave cuesta para internarnos en el pinar de la Corván y seguir bordeando el pantano que queda a mano derecha de la marcha con los montes de caliza de la cordillera cantábrica leonesa y toda su foresta en la que abundan los robles, hayas y otras especies de la reserva leonesa de vida silvestre. Tejos y acebos acompañan en el mes de mayo a la flor emblemática de la montaña de León, el capilote o narciso  con su característico amarillo. Se encuentran también plantas aromáticas y medicinales como la genciana y abundantes cantuesos, endrinos, tomillos, té de roca, espinos albares y serbales de cazadores. Sigue leyendo

Piedrasecha y Los Calderones (León)

Piedrasecha y Los Calderones (León)
Agosto de 2020

Es verano de buena mañana. Cielos azules y despejados en todo el horizonte leonés. La montaña en sus verdes y calizas son en el paisaje una muralla de picos alzados unos sobre otros. Son, para ser verano, esas mañanas frescas y cantarinas a orillas de los ríos y los arroyos que resisten con su caudal los rigores del estío.

Llegados a La Robla dejamos a un lado la localidad industrial con sus canteras, fábrica de cementos y la central térmica a la que le llegaba el carbón desde los pozos de Llombera y Santa Lucía. Digo que llegaba porque ahora que las minas se cerraron también se cerró este complejo industrial que permanece como un gigante mudo y erguido en el paisaje a los pies del Rabizo con su espectacular torre de refrigeración y el esqueleto metálico de toda su estructura. Sigue leyendo

Almería: De San José a Los Genoveses y Mónsul

Almería: De San José a Los Genoveses y Mónsul
En una jornada de octubre de 2020

Puedes llegar a San José recorriendo el Parque Natural del Cabo de Gata a través de los paisajes agrestes de Las Hortichuelas, y dejando a la izquierda el acceso a Las Negras seguir por Rodalquilar, alcanzar la imponente caída al mar tras un prolongado ascenso de la carretera para, bordeando la costa, llegar a La Isleta y seguir campo a través hasta tener a la vista San José. Pero también, dejando la autovía, puedes hacerlo atravesando las enormes extensiones de campos cubiertos por los invernaderos en un mar de plásticos y suciedad a lo largo de todo el recorrido en el que se acumulan cientos de toneladas de basura en forma de botellas de vidrio, plásticos, latas, envases, papeles, restos de las cubiertas y estructuras de los invernaderos y cualquier desecho imaginable. El ambiente resulta deprimente y desolador. Pocas instalaciones se aprecian renovadas y acabadas con materiales nuevos y diseños más eficientes en su disposición, por lo que todo el conjunto productivo agrícola es de una inusitada fealdad y suciedad, agravado con la aparición de un apiñado conjunto de chabolas armadas con los más variopintos materiales recogidos en los basureros. Todo, penosa y lamentablemente, nos habla de especulación y riqueza a costa de la degradación de la dignidad humana en un trabajo esclavista en condiciones de vida intolerables, así como un desprecio insultante por el medio ambiente. Sigue leyendo