Éfeso y Kusadasi (Turquía, 2019)

Turquía:
Éfeso por Kusadasi (2019)

El barco arriba a la costa turca. La vista se abre a Kusadasi y su amplia bahía. A un lado destaca un grupo de casas iluminadas de varios colores descolgándose por la colina. Kusadasi, limpio, bien urbanizado, con su plaza de castillo o fortaleza, es una ciudad comercial volcada en los productos turísticos. Todo el centro urbano es un enorme bazar; comercios, tiendas y restaurantes preparados para acoger a los innumerables turistas llegados por mar o por tierra desde otros destinos. Kusadasi es la puerta que abre paso a la mítica ciudad de Éfeso.

Éfeso se encuentra a unos 19 kilómetros de Kusadasi. Se remontan las montañas litorales y te adentras hacia el emplazamiento de la ciudad antigua a través de una extensa y uniforme llanura. El paisaje es verde, salpicado de fronda y bosques. Un entorno de innegable belleza.

La primera sorpresa surge cuando sabes que esa ancha llanura sin cultivar fue antes un espacio dominado por el mar y las olas del Egeo. Los terremotos y el arrastre fluvial colmataron la amplia bahía y el mar se retiró; el carácter salino de esta plataforma que llega hasta Éfeso hace imposible su cultivo. Sigue leyendo

Turquía en el recuerdo (IV) De Capadocia a Aspendos y Antalya

TURQUÍA
Marzo de 2008

Por la Ruta de la Seda hasta Aspendos y Antalya

Soplaba el viento con fuerza en Capadocia y resultó imposible vivir la experiencia de volar en globo al amanecer. Iniciamos el viaje hacia Antalya a través de unos largos 600 kilómetros atravesando la ciudad de Konya y los montes Taurus que, al noroeste, atravesará el río Eúfrates. El día es complicado por el viento cargado de arena que azota sobre la extensa llanura y barre la carretera, dificultando la visibilidad. Un accidente grave de un autobús y un turismo delante de nosotros con dos muertos. Y nieva en el paso de los montes Taurus a 1.825 metros de altura. Casi doce horas de de un viaje que resultó complicado y cansado por la arena, el viento, la lluvia y la nieve, con la peor parte del accidente mencionado. En medio de todo ello, la visita al Caravasar de el Sultanhari, lo que sería una posada de reposo para las caravanas que hacían la Ruta de la Seda.

Una vez llegados al hotel Dedeman, en la bahía de Antalya, es la hora de relajarse y tomar un gratificante baño.

Aspendos, a unos 50 kilómetros de Antalya, nos espera al día siguiente con la sorpresa y el regalo de sus restos arqueológicos. En la ciudad romana sobresalen el acueducto –con una longitud de 850 metros y su altura original, y el teatro con capacidad para unas 15.000 personas, tal vez, según dicen, el mejor conservado de toda Asia Menor. La verdad es que la acústica resulta perfecta y sus graderíos y escenario se alzan con sobria majestad. Esta imponente obra arquitectónica estaba dedicada a las divinidades romanas y a la familia imperial. El acueducto aseguraba, a su vez, un abastecimiento suficiente y seguro a la ciudad de Aspendos.

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Turquía en el recuerdo (III) Capadocia, en el corazón de Anatolia central

TURQUÍA
Marzo de 2008

CAPADOCIA, en el corazón de Anatolia central

Atravesamos el valle de Konya, tal vez el más grande y ancho de Turquía, en dirección a Aksaray. Los pueblos se mimetizan con el paisaje y su color arenoso, azotados por el viento en la extensión interminable de campos salpicados de rebaños de ovejas con su pastor y su burro, acompañados de los perros. Se distingue, al fondo, la línea montañosa entre la neblina y la presencia de un volcán nevado que supera los 3.800 metros de altitud. La carretera se abre paso por rectas interminables que recorren los camiones con su pesada carga hacia Ankara o hacia el Mar Negro. El fuerte viento arrastra nubes de polvo y plásticos. Las construcciones de adobe se cubren con tejados de cañas y arena. Todo ello conforma la visión de un paisaje duro y áspero en el que la vida no parece fácil.

Sobrepasada la ciudad de Aksaray llegamos a la ciudad subterránea de Kaymakli, excavada hace más de 1.700 años. La ciudad está conformada por un conjunto laberíntico de pasadizos, habitaciones, iglesias, pozos de agua, cocinas, respiraderos, almacenes y cementerio. Fácil de defender. La temperatura media en el interior de unos 9 grados durante todo el año, contrasta con la del viento cálido del exterior que lo envuelve todo en nubes de polvo.

A lo largo del camino hacia Ürgüp se continúan las casas, e incluso fortalezas, construidas en la roca. Estamos en mitad de Capadocia y a unos 1.800 metros de altitud.

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Turquía en el recuerdo (II).-Konya

TURQUÍA
Marzo de 2008

KONYA

Nos disponemos para viajar a Konya, a unos 400 Km de Antalya. El paisaje se ve salpicado de casas a medio construir, almacenes de materiales, algunas antenas de televisión, placas solares y escombreras. A los lados de la carretera, algunos puestos de frutas, plátanos, algarrobas y –sobre todo- muchas naranjas. Se suceden los cruces señalizados con semáforos para entrar a los pueblos en los que destacan los estilizados minaretes de las mezquitas. La carretera está bien asfaltada y el tráfico de coches modernos, autobuses y camiones, es constante en la travesía del ancho y feraz valle recorrido por distintos ríos.

Abandonado el valle, iniciamos una ascensión prolongada hacia la cordillera poblada de pinos. Se suceden los puestos de venta a las orillas de la carretera con productos artesanales, frutos secos, miel y –siempre- las naranjas. La ascensión va ofreciendo la variación del paisaje en el que van desapareciendo los pinares para dar paso a la roca desnuda de caliza y el sotobosque, con cumbres que cubren la nieve y pueblan las jaras, los madroños y los brezales por encima de los 1.825 metros de altura que escala la carretera.

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Turquía en el recuerdo (I).- Perge

TURQUÍA
Marzo de 2008

PERGE

Rememorar un viaje de hace once años corre el riesgo de pasar por alto sucesos significativos, olvidar detalles o deformar los recuerdos; pero  se justifica por la simple necesidad de recrear –grosso modo- la experiencia vivida y pasear por las evocaciones que nos traen las fotografías. Al efecto, además, he podido contar –además de con mi corta memoria- con las notas tomadas sobre el viaje por los amigos Karmele y Fermín Barceló a los que acompañamos Agurtzane y yo en este periplo, de tal manera –justo es reconocerlo- que casi me he encontrado todo el trabajo ya hecho.

Así que, puestos a ello, empecemos por el viaje de noche en coche desde Bilbao a Madrid para coger el vuelo a Turquía. Era un 20 de marzo de 2008. A las tres de la tarde tomamos tierra en Antalya, la Riviera Turca. En seguida se organiza el grupo del viaje y se presenta el guía, Rafy, de natural charlatán, afable, músico y con el temario del viaje bien aprendido. Ya instalados en un hotel grande, moderno y confortable de las afueras, se nos atiende con amabilidad, copa de champán, cena y frutas variadas en la habitación

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