Éfeso y Kusadasi (Turquía, 2019)

Turquía:
Éfeso por Kusadasi (2019)

El barco arriba a la costa turca. La vista se abre a Kusadasi y su amplia bahía. A un lado destaca un grupo de casas iluminadas de varios colores descolgándose por la colina. Kusadasi, limpio, bien urbanizado, con su plaza de castillo o fortaleza, es una ciudad comercial volcada en los productos turísticos. Todo el centro urbano es un enorme bazar; comercios, tiendas y restaurantes preparados para acoger a los innumerables turistas llegados por mar o por tierra desde otros destinos. Kusadasi es la puerta que abre paso a la mítica ciudad de Éfeso.

Éfeso se encuentra a unos 19 kilómetros de Kusadasi. Se remontan las montañas litorales y te adentras hacia el emplazamiento de la ciudad antigua a través de una extensa y uniforme llanura. El paisaje es verde, salpicado de fronda y bosques. Un entorno de innegable belleza.

La primera sorpresa surge cuando sabes que esa ancha llanura sin cultivar fue antes un espacio dominado por el mar y las olas del Egeo. Los terremotos y el arrastre fluvial colmataron la amplia bahía y el mar se retiró; el carácter salino de esta plataforma que llega hasta Éfeso hace imposible su cultivo. Sigue leyendo

Míconos / Mykonos en septiembre de 2019 (Grecia)

MYKONOS.- Grecia en septiembre de 2019

No me había imaginado nunca embarcado en un crucero. Pero las cosas suceden, y cuando es para bien hay que alegrarse. De todos modos, para mi gusto, viajar en un barco tan grande tiene algunos inconvenientes a la hora de visitar los lugares que toca; sobre todo el tiempo tan ajustado, de apenas unas pocas horas para hacer las visitas, la casi imposibilidad de realizarlas por tu cuenta y la masificación en los lugares de destino. Todo ello te obliga a apuntarte –y pagar- las salidas organizadas desde el barco a fin de garantizar que volverás a tiempo de embarcar de nuevo. ¿Lo positivo? Pues el resto. La navegación, las atenciones, la limpieza, las distracciones, el orden y la planificación, la comida, el servicio, la posibilidad de estar solo y tranquilo si lo deseas o compartir tu tiempo en compañía. En fin, una organización perfecta para que el pasajero se sienta cómodo a bordo. Una vez conocidas estas circunstancias a la hora de realizar un viaje por las islas griegas, ya puedes decidir. Sigue leyendo

Atenas en septiembre de 2019

Atenas
A mediados de septiembre de 2019

Hay ciudades que no se agotan en sus reiteradas visitas; así le ocurre a Atenas. En esta tercera ocasión fueron muchas las cosas que rememorar, otras muchas que recordar y muchas otras que descubrir.

Atenas se sostiene de manera precaria en su escasa limpieza y puesta al día de calles, fachadas, aceras… pero nada de ello consigue mermar su encanto, la vida bulliciosa y comercial de su centro histórico y monumental, la cercanía y cordialidad de sus gentes, la magia de su luz. Decir que Atenas y su área metropolitana es Grecia tal vez sea demasiado decir, pero es innegable el peso de esta urbe de unos 4 millones de almas en un país que ronda los 11 millones de habitantes.

Repasando las impresiones, digamos que la Acrópolis es siempre una visita inexcusable. Su desafortunada historia la convirtió en una ruina por aquello de las guerras con los turcos y la ocurrencia de usarla como polvorín. Y claro, el polvorín explotó en 1.640  o lo hicieron explotar. Las consecuencias resultaron penosas y los trabajos de restauración marchan a ritmo lento y alcanzarán hasta donde alcancen. Sigue leyendo

De Chile a Mendoza en Argentina bajo la mirada del Aconcagua

El paso de Los Andes a Mendoza (Argentina) bajo la mirada del Aconcagua (24, 25 y 26 de octubre de 2013)

La salida hacia Mendoza, en Argentina, arranca desde Santiago de Chile buscando el Paso de Los Libertadores. Río Aconcagua, aguas arriba, el recorrido se va plegando a la cordillera andina y las nieves de sus cumbres. Las montañas parecen asaltar el camino con sus rocas oscuras y las aguas dejándose descolgar por las laderas en pequeñas cascadas. Toda el intenso verde de la vegetación y la frondosidad de los bosques y arboledas van cediendo ante el empuje de las alturas. Curva a curva y rampa a rampa, la carretera se iza a lo más alto de la cordillera hasta cambiar de vertiente. El Aconcagua, entonces, se intuye a nuestra izquierda detrás de las nubes que lo envuelven y el frío se hace más intenso, pese a la primavera, cuando intentamos pasar la frontera.

Al otro lado de los Andes, todo continúa siendo altura que parece insalvable, pero el colorido cambia y la aridez, sequedad, los colores y las formaciones erosionadas del lado argentino contrastan fuertemente con las alturas recortadas, oscuras, nevadas y verdes del lado chileno con sus viñedos en la parte baja de intenso verde claro.

No son comparables las dos bellezas únicas de los Andes. Ambas seducen y atraen. Lo que resulta un sinsentido es la frontera. Un celo enfermizo y lamentable en el control de aduanas hace que pasar pueda llevarte más de tres horas de trámites y esperas. Las condiciones son tercermundistas y algunos funcionarios exhiben una prepotencia injustificable. Algún policía jovencito siente tentaciones fascistoides y el trato raya lo vejatorio. Sin perder la falsa sonrisa y la amabilidad forzada, te llevan de un lado a otro en fila india, dan explicaciones en tono intimidatorio sobre las condiciones para pasar, tiran de actitudes paternalistas y siempre dejan claro que los que mandan allí son ellos y que a ti te toca obedecer. Inexplicable. Sigue leyendo

Chile: Valparaíso y Viña del Mar

Valparaíso y Viña del Mar. El eco incesante de Pablo Neruda (20, 21, 22 y 23 de octubre de 2013)

En el pequeño aeropuerto de Calama, en el norte de Chile y los confines de Atacama, muchos mineros del cobre y otros minerales aguardan para coger el avión hacia unos días de descanso en sus casas, algunos casi al sur del país. Vladimir, uno de los mineros que viajaba con cinco días de permiso, nos informa de las condiciones laborales de las minas y nos regala su opinión sobre cuestiones generales de la política de Chile. Su cordialidad y preocupación por nosotros resulta exquisita; nos habla de su mujer y sus hijos con indisimulado orgullo y no nos dejará de la mano al llegar a Santiago hasta vernos subir en el autobús que nos conducirá a Valparaíso. Su amabilidad le lleva a ofrecernos su casa para una posible visita y se despide con emoción y afabilidad.

El vuelo, siguiendo la cordillera de los Andes, permite el asombro sin pausa a lo largo de los kilómetros y kilómetros de distancia. El desierto se continúa a sí mismo entre las cordilleras subandinas, y los Andes, nevados, trazan una línea permanente en el horizonte.

De Santiago de Chile a Valparaíso el paisaje se llena de verde y frondosidad; se respira la humedad en el viento fresco que corre. El contraste con Atacama parece sorprendente. El agua corre caudalosa por los ríos y los árboles y los cultivos lo inundan todo ante la vista. Sigue leyendo

De La Quiaca (Argentina) a Tupiza y el salar de Uyuni en Bolivia

Por La Quiaca (Argentina) a Tupiza y el salar de Uyuni en el tren wara-wara (Bolivia) (14, 15, 16 y 17 de octubre de 2013)

El viaje a La Quiaca inicia su ascenso para pasar de los 2900 metros de altitud de Humahuaca a los 3400 metros  después de haber sobrepasado los 3800 metros de altitud durante alguno de los tramos del recorrido. La carretera se hunde entre las montañas durante unos pocos kilómetros siguiendo el curso del río; el resto transcurre por la altiplanicie en la que las vicuñas pastan la escasa, rala y seca vegetación. De todos modos, en diferentes ocasiones aparecen a nuestra derecha formaciones espectaculares de diferente colorido y una belleza semejante a la de la famosa Colina de los Siete Colores de Purmamarca o la del   paisaje que se ofrece a la vista desde el Hornocal, en Humahuaca, y sus impresionantes 4300 metros de altitud.

Aunque vamos haciendo una subida escalonada y nos estamos adaptando relativamente bien, la altura empieza a hacerse notar y el recurso a masticar hojas de coca nos ayuda, o eso creemos, a superar los trastornos de estas altitudes.

La Quiaca es un pueblo de frontera cuyo destino está unido al de Villazón en la parte boliviana y al funcionamiento del tren que ahora se encuentra suspendido desde hace un año por obras de reparación y reconstrucción de parte de la línea y un puente. Así que, de momento, el tren llega hasta Tupiza , a más de cien kilómetros al interior de Bolivia.

El paso de frontera te retrotrae a la situación en España hace más de cuarenta y cinco años en los pasos con Francia, Portugal o Marruecos. La acumulación de gente es enorme desde primera hora de la mañana. A pesar de los acuerdos entre argentinos y bolivianos para agilizar el paso las cosas se complican, sobre todo en los casos de de familias con hijos menores. El trámite de pasaportes para extranjeros es bastante caótico, yendo de las manos de un funcionario a otro hasta que te los devuelven sellados para la firma del registro y la carta migratoria. Sigue leyendo

De Salta a Jujuy: Tilcara y Humahuaca. Trópico de Capricornio

De  Salta a Jujuy: Tilcara y Humahuaca. Trópico de Capricornio (Argentina,10,11 y 12 de octubre de 2013)

La llegada a Salta viene precedida por la extensa meseta, accidentada y verde. El ascenso discurre siguiendo el curso del río de Las Conchas dibujando sinuosidades bajo cumbres impresionantes. Todo cobra vida en el altiplano a medida que nos acercamos a la ciudad; nos asaltan los olivares, los cultivos de caña y las plantaciones e industrias del tabaco. El viaje se hace ameno en medio de campos verdes y el fondo arbolado en largos tramos a un lado y otro de la carretera.

Salta nos recibe con generoso calor, mucho más veraniego que primaveral. Toda la vida de la ciudad bulle en torno a su plaza mayor, en la que se encuentra su iglesia catedral y el Cabildo. Unas cuantas calles peatonales que salen de la plaza acogen tiendas, restaurantes y los museos de mayor interés. El edificio del Cabildo, con sus dos patios interiores y su balconada de la primera planta sobre la plaza, contiene la historia de la ciudad desde su fundación hasta hoy día, dividida en épocas: de la fundación, periodo colonial, la independencia y la actualidad. Carruajes, armas, vestidos, objetos de culto, mapas, mobiliario y un sinfín de materiales se ofrecen, bien ordenados, al visitante. Otro museo cercano emplazado en una gran casa colonial ( ) llama nuestra atención; es de arte moderno y recorrerlo sirve tanto para admirar los cuadros y esculturas expuestos, como para disfrutar de lo que fue una de las casas coloniales mejor conservadas. Sigue leyendo

De Tafí del Valle a Cafayate por los valles calchaquíes. Punto y aparte

De Tafí del Valle a Cafayate por los valles calchaquíes. Punto y aparte (Argentina) (5, 6 y 7 de octubre de 2013)

Salida temprana de Tafí del Valle (2.000 metros sobre el nivel del mar). El valle, encajonado entre las sierras del Aconquija, se puede imaginar verde en su amplia extensión, pero está seco, teñido de un amarillento que rompen, a trozos, los árboles agrupados en torno a las fincas. Tafí no cuenta con centro histórico, ni pequeño, ni grande. Creció en fincas que fueron poblándose cuando los terratenientes del lugar vendieron gran parte o todas sus posesiones. La población dispersa se hace excepción en la carretera que atraviesa la población, desde la terminal de autobuses hasta el puente sobre un río de cauce muy amplio y pedregoso por el que corre un pequeño caudal de agua. Al fondo, el lago formado por la represa o Dique La Angostura, a unos diez o doce kilómetros, le da al paisaje árido un toque de delicado color azul que se tiñe de cielo. Imponentes las alturas que rodean el valle en su soledad, su elevación y su desesperante aridez.

La carretera hacia Amaicha asciende trabajosamente. Todo el paisaje es pradera poblada de matas de hierbas amarillentas hasta el pie de la montaña. Cuanto más asciende el autobús, más altas se hacen las cumbres. Parece una lucha imposible en medio de unos parajes permanentemente amarillos. Sigue leyendo

De norte a sur (III) – Bédar y la geoda de Pulpí

De norte a sur, julio de 2019 (III)

Bédar y las tierras almerienses de Pulpí

Llegamos al sur; o mejor, a esa parte del sur andaluz que se asienta al levante. Y a sus costas almerienses y sus tierras arrebatadas de contrastes en su aridez desértica y volcánica.

Un pueblo nos sorprende y subyuga. Situado en las estribaciones de la Sierra de los Filabres, Bédar, en las laderas de la sierra de su nombre, se abre con el conjunto de su caserío de estrechas y limpias calles, sin coches, sin establecimientos, sin bullicio, en calma y paz y tranquilidad.

Su entorno destaca con los verdes que alimenta y riega la abundante agua de sus covachas y fuentes. En plena canícula veraniega corren los arroyos y las acequias para distribuir un riego bien organizado de las huertas y terrazas escalonadas de su vega morisca tradicional. Sigue leyendo

De norte a sur (II) – Baeza

De norte a sur, julio de 2019 (II)

Baeza (Jaén)

La mañana, todavía fresca, nos conducirá de Manzanares a Baeza, en la provincia de Jaén. Emplazada la ciudad a unos 800 metros de altitud y circundada por los ríos Guadalquivir y su afluente principal, el Guadalimar, la población resiste con soltura el rigor del calor del día veraniego al que sigue un atardecer fresco y agradable.

Baeza, de historia y prehistoria reseñables, será a tomada a los musulmanes en 1147 por el rey Alfonso VII de León, “el Emperador”,  con la intervención –según la leyenda- del mismo San Isidoro de Sevilla, cuyos restos reposan actualmente en el panteón de la basílica de San Isidoro de León, donde se conserva también el legendario pendón de la batalla, conocido como Pendón de Baeza.

La ciudad, próxima a Úbeda, es conocida como la cuna del Renacimiento español y la UNESCO la distingue en 2003 como Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Su recinto pétreo y todavía amurallado en gran parte, acoge monumentos tan singulares como las dos puertas gemelas, la Puerta de Jaén y el Arco de Villalar, el Arco del Barbudo, la Catedral, las Casas Consistoriales Altas, la Fuente de Santa María, la Universidad en el Seminario de San Felipe, el Palacio de Jabalquinto, la Casa Palacio de Rubí o de Ceballos, la Iglesia de la Santa Cruz, magnífico exponente del Renacimiento andaluz, y su Plaza del Mercado, flanqueada por soportales en la que podemos admirar el Balcón del Concejo y la Alhóndiga. Sigue leyendo